BLOG DE JOSEP M. MIRÓ, antropólogo, emprendedor, educador, agitador y observador de buenas y malas prácticas sobre cooperación al desarrollo, emprendedores sociales, innovación y responsabilidad social.

También, blog sobre EL CUARTO SECTOR, de experiencias híbridas y alianzas en la intersección de lo público, lo privado y lo social, para la creación de valor.

El cuarto sector, como INNOVACIÓN, debe instaurarse superando al viejo mundo de los tres sectores operando de manera aislada.

"Here's to the crazy ones. The misfits. The rebels. The trouble-makers. The round heads in the square holes. The ones who see things differently. They're not fond of rules, and they have no respect for the status-quo. You can quote them, disagree with them, glorify, or vilify them. But the only thing you can't do is ignore them. Because they change things. They push the human race forward. And while some may see them as the crazy ones, we see genius. Because the people who are crazy enough to think they can change the world, are the ones who do."
(Jack Kerouac)

"Reasonable people adapt themselves to the world. Unreasonable people attempt to adapt the world to themselves. All progress, therefore, depends on unreasonable people."
(George Bernard Shaw)

ECOELCE: Energía por basura

Posted: julio 19th, 2010 | Author: josepmiro | Filed under: Post | Tags: , , | 1 Comment »

Una empresa eléctrica de Brasil, Coelce, proporciona a sus clientes descuentos en el recibo de luz a cambio de residuos para el reciclaje. Coelce, filial de Endesa, tiene 2.5 millones de clientes en el estado brasileño de Ceará y es la empresa más importante que existe en la zona de Fortaleza. Ecoelce tiene 236.000 abonados. Ceará es uno de los estados más pobres de Brasil, con el 2% del PIB del país y un 8% de tasa de pobreza.

Este programa de reciclaje de basura ganó en el 2008 el premio World Business and Development de Naciones Unidas, y en 2009 esta filial de Endesa fue elegida la mejor compañía suministradora de Brasil. Con este programa, Coelce proporciona energía a la gente con menos recursos y a la vez elimina miles de toneladas de residuos sólidos de las calles. En Ceará ninguna administración se ocupa del reciclaje. En tres años y medio se han retirado 8.620 toneladas de residuos, por valor de 423.000 euros.

¿Y cómo se convierte la basura en ahorro para el recibo de luz? El usuario recoge residuos sólidos urbanos (plástico, cartón, vidrio, metal, etc.) en su casa o en la calle, y los lleva a uno de los 28 puntos de recogida, donde se pesan y le dan un equivalente al precio actualizado al día. El usuario posee una tarjeta y al pasarla por un lector, se le aplica a su cuenta de electricidad un descuento por el importe de lo recogido. A fin de mes, le llega la factura con los descuentos aplicados. Si el saldo es 0, no paga nada. Lo que sobra, se conserva para el siguiente recibo. De igual manera, los clientes que pueden pagar el recibo de luz pueden llevar también los residuos para reciclar y donar su saldo a una de las entidades benéficas acogidas al programa.

Con este propuesta, Coelce gana en imagen y en satisfacción de sus clientes. Al facilitar el acceso a la energía a la gente más pobre, se reduce la tasa de hurto de electricidad por conexiones ilegales y baja la morosidad. Coelce no hace nada con los residuos, simplemente media entre sus clientes y las empresas de reciclaje, que le pagan a la compañía eléctrica lo mismo que ésta descuenta a los abonados en el recibo.

Parece un programa simple, brillante, que funciona, de fácil gestión (la compañía sólo destina tres empleados a Ecoelce), con lo cual uno se pregunta: ¿lo pueden replicar en otras partes? ¿lo pueden replicar otras compañías? A veces, nos preocupamos en ir inventando iniciativas cuando en realidad es mejor aprender de aquello que funciona y llevarlo a escala. Todo aquello que es necesario para mejorar la calidad de vida de las personas de escasos recursos probablemente ya existe y es cuestión de aplicarlo con criterio.

Para más información, ver este video, este artículo en La Vanguardia, o bien el estudio de caso elaborado por el Laboratorio Base de la Pirámide.

Cambio y Corto.


Hoy, ser “progre” es ser socialmente responsable

Posted: junio 30th, 2010 | Author: josepmiro | Filed under: Post | Tags: | 1 Comment »

¿Se acuerdan del progre? En versión masculina, persona de pelo largo, americana de pana y gafas redondas, con aspiraciones políticas, que poblaba nuestras ciudades a finales de la dictadura e inicio de la transición a la democracia. Pues hoy en día, casi no queda rastro de un personaje cultural que solía o suele defender una opción política progresista (hay que ver que significa esto hoy en día), y que en tiempos de globalización, mercado e internet, mantiene una identidad algo confusa y a veces contradictoria.

Entonces, ¿va desapareciendo el progre, o bien el conjunto de valores que defendía han sido ya asumidos por el conjunto de la sociedad? Yo diría que la segunda opción es más probable. Sin despreciar la contribución del progre ni usar la palabra despectivamente, pienso que hoy en día la versión actualizada del progre es la persona socialmente responsable.

En un test reciente elaborado por Julián Santamaría, presidente de Noxa Consulting, publicado en el suplemento ES de La Vanguardia, el progre “pata negra” responde así a los diez campos siguientes:

· Defender la causa palestina – SI
· Bajar impuestos – NO
· Endeudarse para pagar los gastos de educación, sanidad, pensiones – SI
· Tratar de reducir el empleo precario – SI
· Aprobar por sistema la política norteamericana – NO
· Defender en Europa los intereses nacionales por encima de los europeos – NO
· Reconocer a las mujeres el derecho a decidir sobre su embarazo – SI
· Financiar la iglesia – NO
· Hacer que paguen quienes contaminen el medio ambiente – SI
· Destinar más fondos para cooperar con los países en vías de desarrollo – SI

Pues bien, yo que nunca me he considerado ni progre ni políticamente de izquierdas (aunque simpatizo con políticas redistributivas de corte social), resulta que coincido bastante (no en todo) con el progre auténtico. Sigo pensando que el mundo debe transformarse y hay que trabajar para ello. Defiendo el rol del Estado y la política en la justa medida, ni mas ni menos, para enfrentar los grandes retos que enfrenta la humanidad, ante todo la pobreza y la falta de oportunidades. Quiero Estado pero un Estado que funcione (simplicidad, proximidad, profesionalidad, orientación al ciudadano, transparencia, no intervensionista pero garante, orientación a resultados).

En tiempos de crisis e incertidumbre, el progre (en forma de persona socialmente responsable) puede tener una segunda juventud, ya que muchas personas prefieren un Estado fuerte y activo que defienda el gobierno de la economía global, la gestión ecológica de los recursos, la regulación del poder corporativo, el control de los conflictos internacionales, y el fomento de los valores democráticos.

Es verdad que la persona socialmente responsable, a semejanza del progre de la transición, reivindica la ecología, la igualdad de oportunidades, y el pacifismo. En este sentido, yo personalmente creo que la sostenibilidad y la responsabilidad han pasado a ser los caballos de batalla del nuevo progresismo. Ante la mejora del status material de la sociedad en su conjunto en los países avanzados, la persona socialmente responsable tiende a ser liberal en lo económico y progresista en lo cultural. Y en una sociedad ante todo consumista, defiende que el cambio de valores hacia la sostenibilidad y la responsabilidad debe ser radical.

Cambio y Corto.


Las ONGs también tienen que demostrar su RSE

Posted: abril 13th, 2010 | Author: josepmiro | Filed under: Post | Tags: , | 1 Comment »

Entrevista aparecida en RSE online

Muchas veces ocurre que desde la Empresa se da la relación de utilidad con las Organizaciones No Gubernamentales (ONG), también conocidas como Sin Fines de Lucro, en la que una necesita del otro para obtener una Licencia Social para Operar (por ejemplo) y otra para captar fondos para sus programas que le permitan seguir funcionando.

Pero este tipo de relaciones no se limitan a esto, es mucho más complejo. Por ello RSE Online conversó con Josep María Miró, catalán, antropólogo (sino Antropeneur), con gran experiencia y formación en el campo del Emprendedorismo Social, uno de los principales temas sobre los que se conversó durante más de 20 minutos, además de otros como Innovación Social y, por supuesto, Responsabilidad Social.

“Está viniendo un empuje fuerte al Emprendimiento Social desde Estados Unidos y que recién está llegando a Europa donde recién se está hablando en las Escuelas de Negocios”, fue uno de los primeros input que arriesgó el Antropeneur.

Y al traerlo hacia un escenario más local, sostuvo que “es muy probable que en este momento haya muchísimos más emprendedores sociales en América Latina que en Europa, aquí recién estamos en ello, aunque en España particularmente parece que hay algo que se está moviendo“.

España, se encuentra desde 2008 sumida en una de sus peores crisis económicas, con series implicancias para su tejido social. Esta situación también hacen reflexionar a Miró acerca de que “ahora hay una emergencia de experiencias aquí en España que están teniendo más visibilidad”.

Este experto en temas sociales tiene en su blog una definición de sí mismo que no deja de llamar la atención, se define como Antropeneur, que a buenas y primeras, no parece hacer referencia a otra cosa que un cruce entre la Antropología y el Emprendedorismo. Pero él mismo lo explica durante la charla: “Me defino como Antropeneur porque he visto que hace falta ver las cosas de una forma un poco más abierta, desde el sector sociales, las empresas, la sociedad…”.

Entonces “ser un Antropeneur” se trata de algo así como “tener una actitud de apertura a las lógicas de otros sectores”.

Miró, actualmente Responsable de Fundraising e Innovación Social en Fundación Intervida, se mete también en el terreno de la Responsabilidad Social y dice que “las ONGs también tenemos que estar pendientes de nuestra RSE, que no está en nuestro ADN y la debemos demostrar día a día con nuestra acción”.

En este sentido consideró muy importante la puesta en marcha de un sistema de gestión y medición y señaló a la SGE 21 de Forética como “un estándar muy sencillo que es muy apropiado para aplicarlo a cualquier Fundación”.

Y para cerrar fue muy contundente: “Veo muy pertinente que tanto empresas como ONGs incorporemos ese concepto de la Responsabilidad, y creo que ahí las ONGs tenemos un terreno por recorrer: yo creo que no hay otra, tenemos que ir por ahí”.

Para escuchar la entrevista completa con Josep María Miró, dale Play aquí:

Cambio y Corto.


En tiempos de crisis, + RSE, no menos

Posted: marzo 18th, 2010 | Author: josepmiro | Filed under: Vídeo | Tags: , | No Comments »


¿A qué se debe el auge de la inversión socialmente responsable (ISR)?

Posted: marzo 10th, 2010 | Author: josepmiro | Filed under: Vídeo | Tags: , | No Comments »

Victor Viñuales, director de la Fundación Ecología y desarrollo, y Carles Campuzano, diputado de CiU , explican en declaraciones a Diarioresponsable.com los motívos por lo que la Inversión Socialmente Responsable (ISR) ha irrumpido en la agenda de la Responsabilidad social de las Empresas (RSE).

Cambio y Corto.


Quis custodiet ipsos custodes? La Responsabilidad Social de las ONGs

Posted: enero 22nd, 2010 | Author: josepmiro | Filed under: Post | Tags: | 1 Comment »

¿Y quién vigila a los vigilantes? La máxima “Quis custodiet ipsos custodes” (who will guard the guardians) es una cuestión de importancia central en ciencia política, y creo que hoy es de máxima relevancia, cuando se trata de entender el rol, visibilidad, e incluso poder de influencia que han adquirido las ONGs en nuestra sociedad. Las ONGs forman parte del sector de la sociedad civil organizada que tradicionalmente se han ocupado de velar para que empresas y gobiernos se comporten de manera responsable y tengan una rendición de cuentas transparente. Su papel principal ha sido el de vigilante. Pero, ¿y quién las custodia a ellas?

Las ONGs, raras veces, han establecido para sí mismas, mecanismos de gobierno reales y eficaces para que sus miembros, socios, padrinos, etc. pudieran velar o vigilar sus actividades y movimientos. Contrasta esta situación con lo que encontramos en el sector privado e incluso en el sector publico, donde hay una cierta tradición, aunque no sea perfecta, de establecer mecanismos de gobierno, autocontrol, y políticas de responsabilidad social.

Hay quienes piensan que el rol de las ONGs es precisamente ese, monitorear y controlar a los otros, y por esta razón su independencia es tan importante. Ellas deben jugar un papel clave en la reforma del sistema desde fuera, más que reformarse ellas mismas. Yo, por el contrario, pienso que no hay reforma posible si no nos reformamos todos. Nos beneficiamos todos cuando las empresas se comportan más como sociedad civil, pero también cuando la sociedad civil actúa más como empresa. Lo importante es la creación de valor social.

Toda esta cuestión me ha hecho recordar un artículo de Josep Maria Lozano sobre Intermón y la Responsabilidad Social, que me permito reproducir a continuación, por su pertinencia. Las ONGs harían bien en seguir este camino, mejorar sus órganos de gobierno internos, su responsabilidad social, y la rendición de cuentas a sus miembros y a la sociedad en general. Cuanto más eficaces sean más posibilidades tienen de influir en la política pública.

Pues no, después de todo, la responsabilidad social no se le supone a nadie, no viene por definición ni de serie. Uno se la gana y hace falta mostrarla.


Intermón y la Responsabilidad Social: Una iniciativa emprendedora
, de Josep M. Lozano.

Bajo un título como éste el lector puede pensar que me referiré a alguna iniciativa del departamento de estudios o de campañas de Intermón. Tengo que reconocer que, hasta hoy, a mí me hubiera pasado lo mismo. Pero no me refiero ni al uno, ni al otro. De lo que quiero hablar es de la creación, dentro de la estructura organizativa de Intermón, de un departamento que tiene como una de sus funciones todo lo que hace referencia a la gestión de la responsabilidad social de la misma Intermón en tanto que organización.

Esta iniciativa, aunque esté en una fase inicial y le quede todavía mucho camino por recorrer, creo que ejemplariza un punto de inflexión en lo que hace referencia a la gestión de la responsabilidad social. Un punto de inflexión que puede quedar bien ilustrado por una referencia personal. Hacia 1995, cuando empecé a escribir sobre responsabilidad social de la empresa, sólo me atreví a poner en una nota a pie de página un comentario diciendo que quizás sería más plausible hablar de RSO que no de RSE, con el argumento de que muchas de las cosas que se plantean en clave de responsabilidad social parece razonable y recomendable que se apliquen a todo tipo de organizaciones, y no tan sólo a las empresas. Si sólo lo dije en una nota a pie de página fue porque a mí mismo me parecía un planteamiento tan atípico, especulativo y soñador, que creí que era mejor que quedara insinuado con la máxima discreción. En cambio, diez años después, en el estudio que hicimos sobre cómo se percibían los diversos actores de la RSE en España, una de las conclusiones más evidentes era que cada vez más se pediría a las ONGs que se aplicaran los mismos criterios que, en nombre de la responsabilidad social, exigían a las empresas: transparencia, rendición de cuentas, diálogo con los stakeholders, etc. Por eso titulamos el apartado donde hablábamos de la cuestión: “las ONGs, de exigentes a exigidas”. De hecho, considero que la tendencia a pedir que, cuando menos, las organizaciones que reclaman a las empresas que gestionen con criterios de responsabilidad social también se apliquen ellas mismas estos criterios crecerá sensiblemente en el futuro inmediato. Y esto vale tanto para administraciones públicas, como para fundaciones, sindicatos … y escuelas de negocios, claro está.

Detrás de este cambio de planteamiento hay dos consideraciones sustanciales. En primer lugar, que no parece muy presentable que alguien exija a los otros lo que no se aplica a sí mismo. Y, en segundo lugar, una cuestión de coherencia y compromiso; de identidad, en definitiva. Como estamos hablando de organizaciones que suelen hablar de sí mismas con un discurso intensivo en valores, la pregunta sobre la relación entre su discurso y su modelo de gestión no tardará demasiado a pasar a primer plano.

En este sentido, la iniciativa de Intermón tiene algunos elementos dignos de ser resaltados. El departamento que se ha creado se denomina Departamento de planificación, calidad y responsabilidad social. En contra de la creencia (o del prejuicio) de que las ONGs llevan la responsabilidad social incorporada de serie, este enfoque lo que pone de relieve es que aquí la pregunta es cómo se incorpora transversalmente al modelo de gestión y, por lo tanto, qué comporta la RSO para la misma Intermón en términos de planificación y de calidad; y cómo se traduce en políticas y planes de acción específicos. Hasta el punto que algunas de las tareas que tiene el nuevo departamento es elaborar un mapa de riesgos institucionales, riesgos relacionados con el cumplimiento de los compromisos económicos, laborales, sociales y ambientales de Intermón; o dar apoyo al resto de departamentos para la aplicación de los criterios de responsabilidad social. Tareas, dicho sea de paso, análogas a las que tienen los correspondientes departamentos de las empresas. No es de extrañar, pues, que esta iniciativa se plantee en términos de aprendizaje institucional, porque combina un elemento de identidad (velar por la coherencia de las propias políticas con los valores institucionales) con un elemento muy pragmático (que parte del supuesto de que las ONGs también tienen riesgos reputacionales específicos, que hay que tenerlos identificados).

De manera similar lo que decimos de los departamentos de RSE de las empresas, esto no significa que todas las ONGs tengan que hacer lo que ha hecho Intermón, o que lo tengan que hacer de la misma manera. Pero tenemos que reconocer que esta decisión es una innovación organizativa que visualiza un cambio de tendencia que, personalmente, considero irreversible y, por lo tanto, creo que valdrá mucho la pena seguir con el máximo interés su desarrollo.

Entre otras razones porque, si este enfoque en clave de RSO se consolida, tal vez en el futuro -hoy quizás un poco lejano- no nos tendría que sorprender la creación de un nuevo espacio de diálogo entre empresas y ONGs. Ya no se hablará únicamente de cómo ven las ONGs a las empresas y de qué les piden, sino también de cómo pueden dialogar sobre experiencias, aprendizajes y modelos organizativos los responsables de los departamentos que, tanto en las empresas como en las ONGs, asumen la gestión de la propia responsabilidad social. (www.josepmlozano.cat)

Cambio y Corto