¿Cuál debería ser el porcentaje adecuado en gastos de administración para las ONGs?
Posted: noviembre 30th, 2009 | Author: josepmiro | Filed under: Post | Tags: rendición de cuentas, transparencia | No Comments »Se espera que todas las ONGs y organizaciones no lucrativas mantengan sus gastos de administración al mínimo, bajo el supuesto que así pueden maximizar el porcentaje de recursos que destinan a programas. Pero, quizás una reflexión más adecuada sería preguntarse como la administración o la captación de fondos son variables que determinan la eficiencia y eficacia de las organizaciones. En otro post previo, ya hemos hablado de la dificultad de delimitar claramente un tipo de gasto u otro. A veces, no está tan clara la frontera entre lo administrativo y lo programático, o bien entre captación de fondos y programas.
Podemos pensar que una infraestructura organizacional floja puede comprometer la efectividad de la organización. Nuestros sistemas contables, la captación de fondos, las nuevas tecnologías, los recursos humanos o los equipamientos físicos son todos ellos aspectos que importan, en gran medida, para lograr la misión. Además, si le añadimos la insistencia de los donantes de NO pagar gastos recurrentes o de administración, o de mantenerlos al mínimo, el resultado será lo esperado. Es decir, las organizaciones van a poner en práctica el low-pay, make-do & do-without característico de las ONGs (sueldos bajos, arreglárselas, y pasar sin).
A menudo nos parece que si las ONGs pueden mostrar unos porcentajes bajos en administración y captación de fondos en relación a la inversión en programas, es una señal de que están siendo efectivas. Así, ante la presión de los donantes, públicos y privados, las ONGs suelen esconder sus gastos en captación de fondos, asignándolos a otro concepto, y manteniendo sus gastos administrativos al mínimo para ser competitivos, pero de una manera más creativa que real.
Contrario a esta manera de pensar, yo personalmente creo que las instituciones que no invierten adecuadamente en infraestructura organizativa son menos efectivas que las que sí lo hacen. Creo que seguramente hay porcentajes recomendables tanto por la parte baja como por la parte alta. Es decir, gastando poco en infraestructura no puedes ser muy efectivo, y gastando demasiado en infraestructura tampoco lo puedes ser.
En definitiva, todos deberíamos estar convencidos que no podemos seguir en una situación en el cual no se cubren los gastos recurrentes de una institución vía los proyectos financiados. No se sostiene eso de “yo solo financio la parte programática.” Tanto los donantes como las ONGs deberíamos aceptar que una parte de los gastos recurrentes van a ser asignados al proyecto, en parte proporcional al peso del proyecto en relación al presupuesto global de la institución. De esta manera, las ONGs no tendrían esa presión de informar a la baja sobre sus gastos de administración o captación de fondos, o bien de asignar a programas gastos que por naturaleza son administrativos o recurrentes.
Si queremos mayor transparencia en los informes financieros, tenemos que crear las condiciones necesarias para operar de una manera realista, y dejar de presionar a las ONGs en una dirección poco deseable. Si solucionamos estos aspectos en conjunto, “como sector,” pienso que todas las organizaciones ganamos en legitimidad. Hoy en día, debido a los escándalos que han habido, transparencia y rendición de cuentas en estos aspectos financieros nos dan mayor legitimidad.
En cuanto a indicadores concretos, podemos decir que el standard 65/35 es aceptable en relación al porcentaje de gastos en programas (65%) versus los gastos administrativos y captación de fondos (35%). A eso se le llama el Program Spending Ratio. En cuanto a los gastos en fundraising, también podemos afirmar que ninguna ONG debería gastar más de 0.35€ para captar cada 1€ adicional (este Fundraising Efficiency Ratio se calcula dividiendo los gastos de fundraising por todos los ingresos de la institución). Ahí dos indicadores que pueden ser usados para crear comparaciones (benchmarking) en el sector sobre buenas prácticas. Seguro que estos porcentajes no son del agrado de todo el mundo, y que tienen sus problemas, pero a mi modo de ver, nos pueden ayudar a abrir camino, sentar bases e iniciar comparaciones internas en el sector y externamente también.
Cambio y Corto.



