“Una empresa no es una ONG; tiene que demostrar una gestión eficaz de todo lo que hace, incluso de la acción social”
Posted: abril 27th, 2010 | Author: josepmiro | Filed under: Post | Tags: acción_social, impacto, medición | 2 Comments »“Una empresa no es una ONG; tiene que demostrar una gestión eficaz de todo lo que hace, incluso de la acción social”
Cuando leo esta afirmación, aparte de lo más obvio–una ONG no es una empresa–reflexiono sobre lo que se lee entre líneas. Me invita a pensar que ONGs y empresas operan en culturas diferentes: unos gestionan, los otros no; unos son eficaces, los otros no; unos demuestran, los otros no. Lo pienso bien y no veo porque la gestión, la eficiencia y el mostrar o medir impacto deben ser patrimonio de las empresas, y no de las ONGs. Definitivamente, estos atributos no son propios de ningún sector, sino que deberían ser bandera de empresas, sociedad civil e incluso la administración pública. Lo dicho, me parece importante este matiz.
En una entrevista reciente en Compromiso Empresarial, y de la cual reproduzco algunas ideas que me parecen de mucha actualidad, John Scade, experto en “reporting” sobre responsabilidad social corporativa y director del MAS Business y representante de Accountability en España, habla del impacto de los programas sociales en las empresas. Resalta que muchas de ellas comienzan a ser conscientes del efecto positivo que genera tanto en sus cuentas, como en su imagen corporativa. Esta claro, están en la RSC o la acción social, por convencimiento o por los retornos. Pero están. Lo relevante es que están. Y justamente saben que es importante, y lo quieren poder medir y mostrar.
Scade destaca una herramienta de medición para evaluar cuál está siendo el impacto de los programas de acción social, la metodología LBG (London Benchmarking Group). LBG contempla una rango de iniciativas en función de su motivación, destacando las aportaciones puntuales como respuesta a las necesidades y peticiones de organizaciones sociales, o bien iniciativas alineadas con el negocio, dirigidas a impulsar directamente la marcha de la compañía, promoviendo la identidad corporativa y la imagen de marca.
Comenta Scade que la metodología LBG permite estructurar las acciones de las empresas en la comunidad, cuantificar y medir el impacto que tienen tanto para el negocio, como para la sociedad. Es una forma más de considerar la acción social como una parte intrínseca del negocio, al convertirlo en una inversión estratégica. Se pasa de un modelo de gasto a uno marcado por la inversión social y el retorno.
Las “métricas de acción social” nacieron para poner en valor las acciones sociales de la empresa en la comunidad y medir sus logros e impactos. La idea detrás de esta herramienta es demostrar la contribución de la empresa a la sociedad; disponer de una metodología para captar todo lo que hacen en acción social; profesionalizar la gestión de su contribución a la sociedad para generar el máximo beneficio a la comunidad; y formar parte de un grupo de benchmarking para compartir experiencia y conocimiento.
Sólo aquellas compañías que tengan la acción social perfectamente integrada en su estrategia podrán medirla y tendrán capacidad para obtener mejores resultados a medio y largo plazo. Es decir, les permite valorar el impacto financiero que va a tener una acción, lo que les lleva a decidir si es “útil” ponerla en marcha o no, desde el punto de vista financiero.
La acción social genera valor, por sí misma. Las empresas que están apostando por la sostenibilidad tienen mejores resultados económicos y, además, tienen en cuenta los temas relevantes para sus grupos de interés y para su negocio, intentando dar respuesta a sus necesidades.
Para una empresa, es fundamental fijar objetivos y medir sus resultados y, por supuesto, también lo es medir su acción social. En este sentido, aunque las ONG ayudan en la medición de resultados, son realmente las empresas quienes impulsan la evaluación de su acción social.
El hecho de participar en LBG ayuda a las empresas a gestionar mejor su inversión en la comunidad y, en estos momentos, es más importante que nunca. Una empresa no es una ONG, y tiene que demostrar una gestión eficaz de todo lo que hace, incluso de la acción social, afirma Scade.
LBG
El London Benchmarking Group (LBG) se formó en 1994 por seis empresas del Reino Unido (BP, Diageo, IBM, Marks&Spencer, Natwest Group y Whitbread) que trabajaron en equipo para desarrollar un modelo de gestión y comunicación de sus iniciativas en la comunidad. Desde entonces LBG ha tenido un rápido desarrollo hasta convertirse en la metodología líder en la gestión de la contribución a la comunidad de las empresas. Hoy en día, más de 180 empresas en todo el mundo siguen el modelo LBG. En España se creó en 2007 bajo la coordinación de MAS Business y, entre sus miembros, destaca Abertis, Grupo Agbar, Barclays, BBVA, Endesa, Ferrovial, Grupo Gas Natural, Iberdrola, Repsol, Telefónica, Acciona y Banco Santander.
Cambio y Corto.



