BLOG DE JOSEP M. MIRÓ, antropólogo, emprendedor, educador, agitador y observador de buenas y malas prácticas sobre cooperación al desarrollo, emprendedores sociales, innovación y responsabilidad social.
También, blog sobre EL CUARTO SECTOR, de experiencias híbridas y alianzas en la intersección de lo público, lo privado y lo social, para la creación de valor.
El cuarto sector, como INNOVACIÓN, debe instaurarse superando al viejo mundo de los tres sectores operando de manera aislada.
"Here's to the crazy ones. The misfits. The rebels. The trouble-makers. The round heads in the square holes. The ones who see things differently. They're not fond of rules, and they have no respect for the status-quo. You can quote them, disagree with them, glorify, or vilify them. But the only thing you can't do is ignore them. Because they change things. They push the human race forward. And while some may see them as the crazy ones, we see genius. Because the people who are crazy enough to think they can change the world, are the ones who do."
(Jack Kerouac)
"Reasonable people adapt themselves to the world. Unreasonable people attempt to adapt the world to themselves. All progress, therefore, depends on unreasonable people."
(George Bernard Shaw)
Experiencias en Innovacion Social en América Latina y el Caribe
Video con presentación del proyecto organizado por la CEPAL con el apoyo de Fundación Kellogg. Reportaje a las 25 iniciativas ganadoras en los cinco ciclos del concurso, ordenadas según sus temáticas en: desarrollo rural y generación de ingresos; educación; salud; y voluntariado (ver video).
Tambien podeis ver las opiniones de Martín Hopenhayn, sobre el aporte de los emprendimientos sociales al avance de la protección social (ver video), y la ventaja de que estas iniciativas socialmente innovadoras se transformen en políticas públicas (ver video).
Se llama Jaume Albaigès, para servirles. Ingeniero de formación, con perdón a los ingenieros, pero tiene esa rara habilidad de combinar conocimientos y sensibilidad hacia el sector no lucrativo, con su pasión por la tecnología. Hace un poco de todo, desde voluntario a asesor, consultor y formador de ONGs y su estrategia tecnológica. Actualmente, colabora con el Observatorio del Tercer Sector, la Fundació Comtal, la Fundación CIREM, y la Associació Estel-Tàpia.
Jaume ha sido director director de varias fundaciones, a destacar su paso por Fundació Educació Solidaria en Cuba, en cuyas aulas de formación informática pasaron más de mil alumnos de 1999 al 2002. Lo podeis seguir en su blog TecnolONGia, en Facebook, o en Twitter. También escribe en el blog colectivo de Xarxanet.
El aspecto que más me capta la atención de Jaume es su deriva hacia aspectos más relacionados con la innovación, la comunicación, la captación de fondos o la planificación estratégica. En concreto, Jaume es un convencido que el sector social innova, que la innovación está en el ADN de las ONGs, y que la tecnología tiene un rol importante a jugar. Yo estoy menos convencido que el tercer sector sea tan innovador, pero en todo caso me gusta seguirlo en sus razonamientos. Para mi, hay más innovación en las fronteras sectoriales, que en el sector mismo.
Además, ya vereis que Jaume tiene opiniones sobre cosas, y para muestra un botón. Me ha gustado mucho su reflexión sobre el artículo de El Mundo, que trata de Cruz Roja y su gasto de más de un millón de euros en crear una red social. Lo encuentro equilibrado, huye de los tópicos y va al grano. En temas de tecnología y ONGs, Jaume es de los que piensa que la bondad está en la justa medida. Poca tecnología o mucha tecnología pueden provocar igual daño.
Eso es lo que se han pedido un grupo de personas, que han salido o tienen vínculos con el grupo Mondragón, de gran tradición cooperativa y éxito en empresas sociales: un Parque en mayúsculas, que no es un centro, de innovación, pero no de innovación de la normal y corriente, sino de la social, que cuesta aún más. DenokInn, el Centro Basco de Innovación, Emprendizaje y Desarrollo de Nuevos Negocios, que solo lleva un año funcionando, tiene previsto abrir pasado este verano del 2010, el primer parque de innovación social en Europa, que estará en la zona de Santurtzi, cerca de Bilbao. El proyecto cuenta con el apoyo de las autoridades locales y el Gobierno de España con un presupuesto inicial de 6 millones de euros. En este complejo que va a contar con varios pabellones, hasta unos 10, las organizaciones del Tercer Sector, las ONGs, y empresas que quieran focalizar en la innovación social tendrán la oportunidad de trabajar, codo con codo, aprender unos de otros, y desarrollar proyectos conjuntos (social joint ventures) en un micro-cosmos de innovación, creatividad, emprendimiento, cooperativismo y cultura del riesgo.
Le llaman el Social Silicon Valley, ahí es poco. El parque está aún por construir, han identificado el terreno y están cerrando los tratos. Se espera que las propias organizaciones y empresas van a ultimar sus instalaciones, de alquiler pero bajo condiciones favorables. Conversando con Gorka Espiau, persona encargada de las relaciones internacionales en DenokInn, me doy cuenta que están bien conectados, con alguna universidad americana como el MIT en EEUU, o con el grupo de innovación social en la órbita de la Young Foundation en Inglaterra. DenokInn ya tiene un primer modelo de coche eléctrico que están investigando, un sistema alternativo de mobilidad en la ciudad, como el bicing de Barcelona. Pero añade que no hay universidades españolas metidas en el Parque, no han tenido mucha suerte con ellas en el pasado, no les ha funcionado. Gorka me dice que ellos son como unos brokers para la innovación social y empresarial, tienden puentes, conectan. Ahora están en la fase inicial, presentando el proyecto en redes, a las entidades de la economía social en Euskadi, a las cooperativas. El mundo social vasco tiene una estrecha relación con el mundo cooperativo.
El parque va a contar con tres unidades bien delimitadas: la escuela, el laboratorio y la incubadora. Y con un par de modalidades de vinculación: una relación física o presencial, y otra de virtual. Ya están en conversaciones con varias instituciones como Ashoka, Cáritas, la ONCE que contemplan establecer allí una antena. El parque va a proveer servicios comunes, y se espera que los proyectos generen ingresos y se muevan hacia un modelo de sostenibilidad. También cuentan con un barco, donde va a funcionar el laboratorio… de la creatividad. Ellos son seguidores de la cadena de innovación de los británicos. De seguro que habrá mucha hibridación y proyectos intersectoriales con empresas privadas y una parte pública, como las empresas de teleasistencia. En fin, que aquí hay mucha tendencia emergiendo, de creación de empleo y de mejoras para la sociedad. Esta mezcla de centro tecnológico, entidades sociales e interés público tiene gran potencial transformador. Incluso ya hay quien vaticina la emergencia del cuarto sector.
Lo que más me ha sorprendido de la conversación con Gorka Espiau es la naturalidad con la que habla de empresa e interés social o público. Seguro que tiene algo que ver la tradición cooperativista del País Vasco. Nos queda camino por recorrer, pero qué gran noticia el Social Innovation Park!
Social leaders have a long tradition of collaborative projects but a business park fully dedicated to third sector innovation has never been experienced in Europe. The Social Innovation Park (SI Park) will host in the Greater Bilbao area of Northern Spain consolidated third sector initiatives and emerging innovation projects aiming to create the new “Social Silicon Valley”. All of them will benefit from the new resources incorporated to this initiative: the Social Innovation Laboratory (G-Lab), the Social Innovation Academy and the Social Enterprise Generator. SI Park is a pioneering infrastructure promoted by DenokInn, the Basque Centre for Social and Corporate Innovation, which provides the best environment for third sector entities to cooperate, learn from each other and to build new shared enterprises.
The Basque region of Spain has a long tradition of a vibrant economy powered by a deep social approach. This is the homeland of Mondragon Cooperative Corporation and the Guggenheim Museum, promoted and funded by the local authorities. The Basque area has also demonstrated a successful history in terms of socio-economic regeneration. This is one of the few international cases which overcame the steel and shipbuilding crisis of the 80s, transforming itself into a new economy employing 100,000 workers around the globe. In addition, the Basque region is leading renewal energy enterprises by birthing transnationals corporations such as Gamesa and Iberdrola.
According to the UN Human Development Index parameters, the Basque region ranks as the world´s most socially balanced countries. SI Park will offer, therefore, a unique opportunity for international entities working in this field to be present in one of the most innovative environments connected to social enterprising.
Designed and nurtured for over a decade, the Social Innovation Park will start operations in June 2010. Initially, the Social Silicon Valley will cover 72,000 square metres located in Santurtzi, 25 km away from the Bilbao international airport. The master project has been supported by national and local authorities with an initial phase budget of 6 million Euro. Basque, Spanish and European institutions are also funding several initiatives related to the project that are already being implemented in the area. Long-term working relationships will be developed with a network of 1,000 professionals around the globe representing more than fifty national and international entities to be established at the Social Innovation Park.
Social Innovation Laboratory (G-Lab)
SI Park will host a laboratory for identifying emerging social tendencies (G-Lab) applying participatory democracy methodologies. G-Lab will evaluate current social services provided by the public administration to design and develop innovative testbeds.
SI Park will operate under an open innovation framework, with membership annually determining potential areas of laboratory research. As a priority, G-Lab´s research will be royalty-free to all institutions present in Bilbao and it will be associated to the leading international networks of social innovation laboratories.
Social Innovation Academy
SI Park will provide on-site and on-line training to bring fresh ideas to services provided by third sector institutions, organizations and enterprises. The Social Innovation Academy will offer a regularly-scheduled programs: Intensive Training for Third Sector Leaders, project-based education, and welcoming “spin off” training centres from the most successful entrepreneurial schools. The Social Innovation Academy will collaborate for this purpose with Euclid, the European Network of third sector leaders, and with the Social Innovation Exchange, the global alliance committed to growing the capacity of the field.
Social Enterprise Generator
Collaborating entities within the SI Park will be offered the opportunity to incubate new social enterprises and emerging tendencies identified by the G-lab will encourage SI Park membership to launch new projects.
With the purpose of providing the necessary support to new innovation entrepreneurs at SI Park, DenokInn has signed a collaboration agreement with the London School of Economics Enterprise. The new innovation entrepreneurs will be trained, mentored, and evaluated by SI Park staff, incorporating the know-how present in a privileged social environment. Finally, the Social Club of Angels will provide seed capital for new enterprises, guaranteeing a comprehensive approach to the innovation process.
SI Park will also host a pilot project led by DenokInn to generate social and cooperative enterprises under an innovative approach. Local institution will allow social income receptors to test new entrepreneurial initiatives without loosing their benefits. The DenokInn pilot will allow a large number of small and medium-sized enterprises to be located in the park, integrating related experiences successfully tested in Sweden and France.
New partners
DenokInn will design, conceptualize services and coordinate the international programmes established at the park. DenokInn´s strategic leadership is a timely call for foundations, charities, social enterprises, NGOs, social economy enterprises, cooperatives, financial community programmes, businesses offering social services and products, living labs, think-tanks, entrepreneurial schools, social innovation and third sector networks to explore the possibility of benefiting from SI Park.
We are living fascinating times. The whole social welfare system is reinventing itself with new paradigms. DenokInn offers a sustainable and equitable approach to the structure and management of social innovation ventures. SI Park offers a great opportunity to participate in advancing the process of social innovation from a totally new perspective. You are all welcomed.
Gorka Espiau is the International Programmes Senior Manager at DenokInn.
gespiau@denokinn.eu
Josep M. Miró es, como él mismo se presenta, un antropólogo, emprendedor, educador, agitador, observador de buenas y malas prácticas sobre cooperación y desarrollo, emprendedores sociales, innovación y RSE. Desde su blog y su actividad en Twitter podemos encontrar buena cantidad de información sobre innovación social.
- Te defines como un “Antropreneur”. En el diccionario no viene esa palabra… ni siquiera en Wikipedia…
Anthropreneur viene de juntar las palabras anthropologist y entrepreneur, es decir, un cruce entre antropólogo y emprendedor. Seguramente la palabra no existe, la verdad es que no lo sé, pero cuando me la comentó una antropóloga turca afincada en Estados Unidos, Lisa DiCarlo nueva ventana, pensé que definía muy bien cómo me sentía. Reúne dos conceptos que seguramente no mezclan muy bien: alguien que tiene un interés y preparación en lo social y las ciencias sociales, pero que a la vez no sólo le interesa el análisis de la realidad, sino intervenir en ella para solucionar problemas, temas, y tener una actitud hacia la acción.
Toda mi trayectoria ha sido un poco esto, una reconciliación de opuestos, lo teórico con lo práctico, la antropología y el management, un fuerte sentido de identidad catalana local con la necesidad de ser parte de una ciudadanía global. Todo esto hace que no estés ni aquí ni allá, que sea difícil el encasillamiento, o sentirte cómodo en los códigos que repiten lo más establecido de cada sector.
Sinceramente, pero, creo que ha llegado el momento de la hibridación, del mestizaje innovador que debe salir de juntar cosas que no mezclan. Por razones obvias, estamos ante el reto de la innovación, y no hay mejor manera de hacerlo que juntando a perspectivas diferentes que deben dialogar, a sectores diferentes. Una conversación entre convencidos no llega muy lejos, sirve para quejarse del otro, pero no para construir algo diferente.
A otro nivel, a mi modo de ver, en la refundación del sistema capitalista, hay que mezclar grandes dosis de humanismo con el imperativo del retorno. Las instituciones, empresas, ONGs que no entiendan que hay que producir un valor social, no tienen mucho futuro, se espera un retorno de ellas, una entrega de resultados concretos. De igual manera, aquellas instituciones que solo quieran maximizar las ganancias para sus accionistas, por encima de sus trabajadores y el medio donde operan, creo que tampoco van a estar entre nosotros por mucho tiempo, la sociedad ya no tolera este tipo de comportamiento irresponsable.
Yo en este tipo de planteamiento me siento muy cómodo. Es la hora de las empresas con valores, de las ONGs que actúan con extrema profesionalidad, y de una administración pública eficiente. A la larga, no sabremos qué es qué. De hecho, no importa qué forma legal tengan cada una. Lo que importa es que produzcan valor social, que el gato cace ratones, en definitiva.
- ¿Nos puedes hablar un poco sobre esta experiencia personal como antropólogo?
La verdad es que soy antropólogo por casualidad, quizás como tantas cosas en la vida. Yo estaba en Estados Unidos con perspectivas de hacer un doctorado pero no tenía financiamiento asegurado, hasta que una universidad me ofreció de cursar el doctorado con todos los gastos pagados, con lo cual no dudé en aceptar. De ahí, empecé a tener un interés real por América Latina, y sobretodo los Andes, donde he pasado estancias largas, entre campesinos quechua-hablantes en Bolivia, o en la colonial Lima. Ya finalizando mis estudios, me di cuenta que yo no iba a seguir en la universidad de una manera convencional. A mi no me interesaba escribir artículos e ir a conferencias pagadas para presentar ponencias, y luego reproducir un tipo de conocimiento algo alejado de la praxis.
Mi tesis doctoral es un estudio antropológico del sector ONG boliviano, que analiza las relaciones de poder que hay entre ONGs y los indígenas o campesinos a los cuales dice representar. Me quedé sin salida al final del análisis. Si las ONGs y la cooperación internacional tienden a reproducir esquemas de poder que tampoco producen muy buenos resultados que digamos, ¿entonces por dónde salir? Cuando empecé a leer sobre emprendedores sociales e innovación social vi que allí había una salida híbrida muy interesante de explorar, real, con valores, humanista, y que producía unos resultados excelentes. En esto estoy ahora.
También he trabajado en el ámbito de la interculturalidad. Fui el fundador y director de un centro de intercambio para estudiantes universitarios americanos que venían a Barcelona para conocer la ciudad, y mejorar sus competencias lingüísticas y culturales. Tuvimos mucho éxito, al cabo de 5 años, pasaban por nuestro programa más de 1.000 estudiantes al año. Aprendí mucho a gestionar equipos diversos, con un alto componente internacional, y un volumen importante de movimiento de personas, familias, universidades, profesores e inversión. La antropología me vino muy bien para la gestión de la diversidad.
- Tienes un blog muy interesante. ¿Cuáles son los temas que más te interesan y por qué escribes sobre ellos?
Me interesa todo aquello que se sale del rail, que es inter-sectorial, es decir, empresas responsables, ONGs que actúan con gestión empresarial, administraciones públicas que muestran actitudes emprendedoras, etc. También me interesan las alianzas intersectoriales entre lo público y lo privado. Los silos sectoriales ya no funcionan. Sus códigos tan cerrados nos han llevado a propuestas que no tienen futuro. Hay que mezclar para innovar.
Me interesa lo social, sobre todo. Pero lo social de ahora en adelante, tiene que ver con lo público, con la sociedad civil, y con las empresas. La creación de valor social se da de muchas maneras y en muchos sectores. No creamos valor social en ONGs ineficientes y en empresas irresponsables. En cambio, sí que lo hacemos cuando se da el humanismo y retorno, sea cual sea la forma legal. En este sentido la Responsabilidad Social, de las empresas, de las administraciones públicas, o de las ONGs, tiene mucho futuro. Todos tenemos que mostrar como gestionamos nuestra responsabilidad social frente a la sociedad, no sólo las empresas.
- En estos últimos años hemos visto cómo crece el interés por la innovación social. ¿Cuáles crees que son las causas?
La verdad es que no lo sé muy bien. Hace tiempo que me hago esta pregunta. Seguramente es una confluencia de cosas. A mi me parece que la principal es que no lo hemos hecho muy bien hasta ahora, nuestras propuestas ya no funcionan, y tenemos que buscar lo diferente, hay que innovar. Estas propuestas disruptivas suelen venir de la academia norteamericana, de los think tanks, y de ahí bebemos todos, nuestras escuelas de negocio, nuestras ONGs, nuestras administraciones. Se imparten cursos y se difunden las ideas.
Le podemos buscar una explicación más sociológica en el sentido que los recursos se están acabando, se está privatizando, que los inversores o filántropos están cansados ya de pagar y que buscan resolver problemas y retorno. Eso no me parece malo. Retornar a la sociedad lo que nos ha dado prestado me parece una actitud responsable y sostenible. No hay otro tema más imperativo que la sostenibilidad en este momento. Sostenibilidad económica, social, ambiental, cultural, etc.
Los que estábamos en el sector social teníamos cierta flexibilidad en la rendición de cuentas y nos creíamos con superioridad moral frente a otros. Nuestra accountability tenía deficiencias, ya estábamos haciendo el bien. Esto se está acabando. A partir de ahora, como cualquier otro sector tenemos que rendir cuentas, ser transparentes, y mostrar que tenemos un impacto real, si queremos tener apoyos de la sociedad. Y en este nuevo escenario, la innovación social nos viene muy bien, nos da luces por donde seguir.
- ¿Qué papel crees que va a jugar la “responsabilidad social” en el futuro?
A mi me parece que es la idea que más potencial tiene para re-fundar las bases de un sistema capitalista en decadencia, que muestra sus límites, y que debe re-inventarse. Cuanto más voy entrando en el tema de la RS, más potencial le veo, ya que no es una interpelación desde fuera, sino desde dentro del mismo sistema. La RS puede ser muchas cosas, depende del uso que hagamos de ella. Puede ser una cortina de humo para las relaciones públicas, o un verdadero ejercicio de transparencia y rendición de cuentas a la sociedad.
Como decía aquel proverbio chino de los ratones ciegos y el elefante, para el ratón cogido en la trompa, el elefante era como una manguera; para el ratón cogido en la pierna, el elefante era como un tronco; para el ratón cogido en la oreja, el elefante era como un abanico; y para el ratón cogido en la cola, el elefante era como una serpiente. De la RS puedes hacer el uso que quieras, pero en un futuro, aquellas empresas, instituciones, ONGs que mejor gestionen su responsabilidad social frente a la sociedad van a tener mayor capacidad de dialogo y mejores retornos. Los valores de la sociedad están cambiando. El humanismo y el retorno me parecen dos valores de futuro que encajan perfectamente en la Responsabilidad Social.
- ¿Cómo crees que va a influir la innovación social en los próximos años en y a las ONG?
Yo trabajo para que la innovación social llegue a las ONG, soy de los que pienso que algo debe cambiar en el sector de las ONGs. Las ONGs vamos a ir en la línea de la innovación social, no por convencimiento, sino porque no nos va a quedar otra, y por este motivo llegamos tarde a este tren. Tampoco hemos tomado el tren de las nuevas tecnologías de la manera que deberíamos haberlo tomado. Nuevas tecnologías e innovación van de la mano. Es una lástima que este sector sea tan conservador en cuanto a la innovación, a tomar riesgos, a las alianzas inter-sectoriales, a salirse de lo convencional. Pero las cosas están moviéndose. Incluso creo que la administración pública va por delante nuestro, se está dando cuenta que algo debe cambiar, y como las ONGs dependen en gran mayoría del financiamiento público, van a ir en esa dirección. A las ONGs nos ha salido la competencia de las empresas con responsabilidad social, las empresas sociales, los emprendedores sociales, etc. Todos ellos se toman la sostenibilidad o el desarrollo sostenible muy en serio y son modelos a seguir muy de cerca. Vamos a tener que cambiar, sí o sí, y los innovadores sociales nos muestran algunos de los caminos a seguir, son pioneros de avanzada. Mi blog, Cambio y Corto nueva ventana tiene precisamente el objetivo de promocionar y reflexionar sobre los emprendedores sociales y sus buenas o malas prácticas.
(Nota: Debido a la pertinencia que está tomando la creación de incubadoras o parques de innovación social en nuestro país, reproduzco este post del Blog Innovación Social de la Obra Social Caja Madrid, al cual puedes acceder mediante el link o leerlo a continuación. También he agregado un link al final del artículo sobre otra propuesta de un Basque Social Innovation Park en Santurtzi, Bilbao.)
¿Tienes una idea y quieres empezar a trabajar en ella para que se convierta en realidad?, ¿Está tu negocio en marcha ya y te gustaría alcanzar un impacto social?, ¿Trabajas para una organización o empresa y estás buscando inspiración o talento?, ¿Eres un artista o diseñador que respira y vive la creatividad?, ¿Te gustaría encontrar proyectos en los que invertir que van más allá de lo económico?, ¿Trabajas en una ONG que trata de hacer del mundo un lugar mejor?, ¿Trabajas en una institución pública y estás buscando más innovación? Entonces te puede interesar conocer más sobre un proyecto que en poco tiempo comenzará a funcionar en España: El Hub Madrid nueva ventana.
Los emprendedores sociales, también llamados entrepreneur nueva ventana, no sólo echan en falta capital para hacer realidad sus proyectos, sino también una vía de acceso a otras personas que compartan sus ganas de promover iniciativas similares o complementarias. Necesitan saber que no están solos en su afán. Buscan espacios físicos donde encontrares, intercambiar experiencias y sentirse conectados.
Y este es el fin del proyecto Hub, que en este comienzo de año llega a Madrid. Una red de innovadores sociales que cuenta a nivel munidal con catorce hubs ya operativos (entre ellos Londres, Amsterdam, Estocolmo…) y otros catorce que van a empezar a funcionar en ciudades como Milán, Viena, Oaxaca…
El de Madrid está finalizando su construcción (a pocos metros del CaixaForum), y ya está abierto el plazo para inscribirse y “reservar una silla” en esta peculiar oficina.
Se trata de un espacio físico donde se puede trabajar, crear, compartir con otros innovadores sociales. Y, según los propios promotores de la idea, todos somos potenciales innovadores sociales, ya que consideran como tal a quien crea valor e impacto en la sociedad gracias a su actividad diaria, a través de su creatividad, energia emprendedora y los valores que se reflejan en el fin y la visión de su empresa u organización .
“Si tomas al banquero, al antropólogo y al músico en una misma conversación, puedes obtener gran cantidad de ideas absolutamente rompedoras; ideas capaces de rediseñar nuestra manera de entender la creación de valor y riqueza”. Hub Space nueva ventana es la zona común donde los miembros pueden acceder a los perfiles de cualquier persona de la red mundial, que cuenta con unos tres mil innovadores sociales en la actualidad.
Oficialmente el Hub pionero de Londres arrancó sus actividades en 2005, pero su germen se remonta a la llegada del año 2000, cuando tres amigos de apenas 20 años de edad tuvieron la audacia y el ingenio de organizar un gran evento para recibir el nuevo milenio sin apenas capital. Tuvieron un éxito inesperado; hasta Anita Roddick nueva ventana (fundadora de Body Shop) y Tony Blair se dignaron a asistir. Posteriormente les encargaron llevar buena parte de la coordinación del Foro del Desarrollo de Johannesburgo (en Sudáfrica). Varios eventos puntuales más se saldaron con éxito, con sinergias y conexiones muy interesantes. Esta cantidad de energía positiva no podía perderse, por lo que estos emprendedores se lanzaron a consolidar una iniciativa más a largo plazo desde Londres. Ahora existe en catorce ciudades del mundo y se va a extender a otras tantas más.
Últimamente, hay mucho interés en hablar y debatir sobre el tema de la innovación. Este interés por la innovación ha entrado en nuestras vidas con fuerza y con mucha más claridad ahora por el asunto de la crisis. La conexión entre crisis e innovación entonces parece obvia. Cuando las cosas no funcionan, tenemos que cambiar e innovar. Cuando los mercados nos mandan señales claros de estancamiento, buscamos otros vías, otros productos e incluso otras maneras de gestionar que nos ayuden a ir por caminos con mejores perspectivas de futuro y rendibilidad.
En el sector social, recientemente, también está “de moda” hablar de innovación social. Tenemos cursos en innovación social, y algunos de nosotros incluso le dedicamos un blog y mucho tiempo personal. Pero el sector social no se mueve por las señales del mercado, con lo cual, uno se pregunta, ¿y por qué de repente nos interesa eso de la innovación social? ¿Será que las cosas que hacemos no las hacemos tan bien? ¿Será que no conseguimos lo que se espera?
Siempre he escuchado que el sector social es innovador, pero a mi, francamente, me parece que tenemos margen de mejora. El sector social sigue bien los códigos de sector, pero le cuesta moverse a zonas menos seguras. Para innovar, hay que salirse de lo establecido, arriesgar, forzar los límites, ser disruptivo, buscar la hibridación, etc. Ya se sabe, en España estas cosas siempre llegan años más tarde. Los países sajones, que son los que marcan las tendencias (nos guste o no), llevan ya mucho tiempo hablando, teorizando y buscando ejemplos de propuestas socialmente innovadoras.
Cuando estás en el mercado, entiendo que las mismas señales del mercado te dan pistas sobre qué maneras, productos y servicios van a ser requeridos en el futuro. Existen incentivos para innovar, o corres el riesgo de ser expulsado del mercado. En el sector social, pero, donde estos incentivos no se dan con claridad, me pregunto ¿Y quien va a innovar? ¿Dónde están los “lead innovators” que van a tirar del carro? ¿Quiénes son esos aventajados que corren con los riesgos y los costes de la innovación? Sin duda, se me ocurre pensar que estos innovadores, hoy en día, son los llamados “emprendedores sociales.” En España, empezamos a tener ya un numero interesante de personas o colectivos que muestran comportamientos “emprendedores” para solucionar desafíos en el ámbito social. Pero nos queda mucho camino por recorrer.
En el sector empresarial, y me temo que en el sector social también, de los departamentos de I+D+I salen propuestas que desarrollan una innovación pero de manera gradual, un paso más allá de lo presente, mientras que las propuestas más disruptivas, creativas y que acaban generando nuevos productos, servicios, o propuestas salen de los “lead innovators,” o usuarios que arriesgan, y saben salir de los raíles de lo convencional. No esperemos mucha creatividad e innovación de estructuras formales, jerarquizadas, etc.
Espero que como sociedad sabremos dar cobijo a estas personas y colectivos para que encuentren los contextos y ecosistemas necesarios para seguir proponiendo e innovando. Porque, lo que está claro, sea por la crisis o no, es que el sector los necesita, pero más importante, la sociedad los requiere. Innovar puede ser un proceso muy solitario hasta que te llegue (o no) el merecido reconocimiento.