Pericles: emprendimientos en la escuela
Posted: julio 16th, 2010 | Author: josepmiro | Filed under: Vídeo | Tags: educación, emprendedores_sociales | No Comments »Cambio y Corto.
Cambio y Corto.
En un post anterior, hablaba de aquello que las ONGs pueden aprender de los emprendedores o innovadores sociales. Lo escribí pensando siempre en que también iba a reflexionar sobre lo que los emprendedores sociales deben tener en cuenta de lo que las ONGs y su larga experiencia nos han aportado todos estos años. Y dándole vueltas al asunto, iba listando temas, que si metodológicos, de sistematización, de aprendizaje, de participación, de acompañamiento, etc., y en todos ellos casi siempre llegaba al mismo sitio, por un lado u otro: los valores. Las ONGs son reconocidos en nuestra sociedad por los valores que representan de integridad, compromiso, coherencia, solidaridad y un deseo de revertir situaciones de injusticia y falta de oportunidades.
En su intento de buscar soluciones innovadoras a la pobreza y la exclusión, abriéndose a modelos híbridos de creación de valor social y económico, los emprendedores sociales harán bien en no perder nunca de vista este posicionamiento ético y de dignidad que las ONGs se han ganado a pulso. En un intento de navegar en la intersección entre estado, mercado y sociedad civil, se cruzan fronteras y se usan recursos y relaciones, y uno debe tener mucha claridad con que finalidad.
Esto me ha hecho recordar el cuento de Latif, del argentino Jorge Bucay. Latif era un hombre tan bueno como savio, al cual el rey acogió en su palacio para que le ayudara a tomar las mejores decisiones para su pueblo. No pasó mucho tiempo, aparecieron las envidias en la corte, y alguién le comentó al monarca que Latif conspiraba contra él “Cada dia, a las cinco, se reune con alguién en el ala norte de palacio.” A esa hora, entonces, el rey se plantó delante de la sala donde estaba Latif y lo acusó de estar conspirado. “¿Para qué estas reuniones secretas, si no? Latif le abrió la puerta. En la sala, no había nadie: solo una túnica gastada, un plato de madera y un bastón para apoyarse al andar. “Cada día me reuno con estos objetos porque, entre tanto lujos, tengo miedo de olvidarme quién soy.”
Y como dice Bucay, a veces yo también tengo esos miedos y me repito la historia de Latif. A lo mejor los emprendedores sociales también hallaran utilidad en este consejo.
Cambio y Corto.
Con dos millones de unidades vendidas al mes, La Fageda es el tercer productor de yogures de Catalunya.
Su política de comunicación es tan natural como el yogurt, no tienen nada que esconder!
Cambio y Corto
1a Jornada ACCID (Associació Catalana de Comptabilitat i Direcció): Millorar la gestió per sortir enfortits de la crisi. Ponent al seminari Responsabilitat social: Compromís de futur. Maig 2010
Cambio y Corto.
Todos podemos aprender del otro, claro que sí, y en otro momento ya voy a pensar en qué pueden aprender los emprendedores sociales de las ONGs. Ahí también hay temas a comentar, seguro. Ahora, pero, aprovechando el tirón que los emprendimentos sociales son “cool,” y que supuestamente tienen más éxito en provocar el cambio social que las ONGs, empezaremos primero en esta dirección.
1. Los emprendedores sociales tienen menos carga institucional y burocrática a sus espaldas, con lo cual pueden iniciar y corregir el curso de su acción con más flexibilidad.
2. Los emprendedores sociales hacen una lectura del entorno, de la evolución de la sociedad, que es más realista y en permanente diálogo, lo que hace que estén en alerta hacia la aceptación de sus propuestas.
3. Los emprendedores sociales piensan en grande, quieren cambiar el mundo, un sector, un sistema, etc. La idea es cambiar las reglas del juego de una manera sistémica. La escalabilidad y la replica del impacto son temas recurrentes en el emprendimiento social.
4. Los emprendedores sociales quieren solucionar un problema en concreto, saben a lo que van, y desarrollan maneras para medir realmente si tienen éxito a no. En palabras más técnicas, saben cual es su teoría del cambio social, y tienen indicadores para medir progreso. Ante todo, son “problem-solvers.”
5. Los emprendedores sociales dejan atrás, y superan la idea de la caridad, el subsidio, la donación, etc. Saben que la sostenibilidad de verdad pasa por una oferta para la cual hay una demanda. Ellos y ellas ayudan a crear esa demanda, y como añaden valor a la sociedad, tienen maneras de obtener un retorno que les permite seguir en su empeño.
6. Los emprendedores sociales buscan aliados, compañeros de viaje, que les ayuden en su misión. Estos aliados no tienen que estar en su sector ni tener la misma visión del mundo. Lo que importa es que compartan objetivos concretos y una manera ética en el proceder.
7. Los emprendedores sociales no captan fondos sino que buscan financiamiento. Y a cambio del financiamiento, están dispuestos a ofrecer un retorno o bien económico o bien social, o las dos cosas. Ese retorno es su sistema de rendición de cuentas.
8. Los emprendedores sociales trabajan a través de otros, de otras instituciones, de redes. No construyen instituciones que no puedan mantener, y muestran los costes reales de sus proyectos. Los gastos de administración son gastos misionales necesarios, se reflejan en sus costes, y buscan maneras sostenibles y transparentes de incorporarlos.
¿Y las ONGs? En mayor o menor media, hasta cierto punto, algunas no todas, tienen temas a resolver en alguno de estos aspectos. Fácil no es, pero deberían ser conscientes de la cultura organizacional que los emprendedores sociales están imprimiendo. Ya que en estos innovadores de vanguardia podemos intuir una tendencia de por dónde puede ir el sector en un futuro mediato.
Para mayor argumentación en este sentido, podeis ver este articulo de Social Velocity: What Nonprofits Can Learn from Social Entrepreneurs, y el post de Nell Edgington.
Cambio y Corto.
Aprovecho la ocasión de conversar con el venezolano Salomón Raydan, director de Fundefir y creador de las conocidas CAFs (comunidades de auto-financiamiento), con motivo de su paso por Barcelona, de camino a la reunión de Globalizer en Viena. Salomón, filósofo de formación y afincado en Isla Margarita, ha venido a nuestra ciudad a coordinar, con Jean Claude Rodríguez, la estrategia de expansión de las CAFs por el mundo. Salomón y Jean Claude son Ashoka fellows, y su innovación en forma de CAF (“los pobres no solo son financiables sino que son AUTO-financiables”) ha sido una de las seleccionadas a participar en el programa Globalizer, junto con otras 24 iniciativas de todo el planeta. El programa Globalizer de Ashoka tiene como objetivo apoyar a algunos emprendedores sociales, metodológicamente, para llevar a escala global propuestas que funcionan a nivel local o nacional. Es cierto, Ashoka tiene una muy buena metodología para seleccionar buenos líderes sociales que saben conseguir impacto, pero ha tenido menos éxito en ayudarlos a llevar sus impactos a escala mundial, digamos. Con Globalizer, Ashoka intenta corregir esta laguna. Salomón y Jean Claude están pensando en crecer con alianzas estratégicas y la creación de una unidad internacional de expansión.
Salomón verbaliza esta idea con muchísima claridad. Quizás no la había escuchado a nadie con tanta fuerza: Si sigues pensando en proyectos, y no en metodología, no vas para el baile! Para Salomón, emprendimiento social es igual a escala, a masificar, a infectar. Hay que entender hacia donde vamos. Si sigues pensando en proyectos, no eres un emprendedor social! De acuerdo con la misión de Fundefir, la ONG promotora de las comunidades auto-financiables, ellos dejaron de invertir tiempo y recursos en operaciones, redujeron su equipo a 5 personas, y ahora se dedican a I+D: a investigar, medir impacto, sistematizar, desarrollar producto, mantener la metodología, introducir tecnología, y sobre todo, educación financiera. Las CAFs, antes que otra cosa, son escuelas que crean capital social!
Hace un tiempo que vengo siguiendo la evolución de las CAFs, y he podido ver una evolución en cómo conciben la expansión de la propuesta. Han pasado de un planteamiento de control de actores y operaciones a otro modelo más “open innovation.” Ahora hablan de control de calidad porque son conscientes que las ideas se copian, se adaptan, se mejoran, tienen vida propia, etc. En algún momento, incluso han habido largos debates sobre la paternidad de las comunidades auto-financiables. Todos reconocen el origen en Muhammad Yunus y el Grameen Bank, y después a la labor de FINCA en Centroamérica. Pero si que es cierto que la innovación que introdujo Salomón no es menor. Él fue el primero en pasar a un modelo puro, que no acepta dinero externo en los bankomunales, como se conocen las CAFs en Venezuela, y que usan única y exclusivamente el dinero de sus miembros para auto-financiarse.
Salomón no está por la labor de sostener a las ONGs, ni que las personas de escasos recursos “mantengan” las operaciones de las ONGs. Ahí es muy contundente. Salomón financia las operaciones de Fundefir con acciones de responsabilidad social de la empresa privada, y no solicita fondos a las ONGs o la cooperación internacional para la propia inversión de los bankomunales. También es muy crítico con las ONGs europeas, dice que son francamente poco creativas, que no arriesgan. Dice que en Europa vendemos solidaridad y buenas intenciones, cuando en realidad deberíamos invertir socialmente. Hay que dejar de ser filántropos para pasar a la inversión!
Ese es ya otro debate, pero seguro que hay algo de razón en este argumento crítico con nuestra auto-complacencia.
Conversando con Salomón Raydán de Fundefir
Cargado por spotweb. – Videos de arte y animación.
Globalizer Panels in Vienna Postponed
As many of you have heard by now, the volcanic ash cloud over Europe will make travelling to Vienna impossible for almost everyone involved in the Globalizer Panels. Airports in the UK, Germany, and most of Northern and Western Europe – including Vienna itself – have been closed.
It is with deep regret that we have to announce that the Globalizer Panels in Vienna will have to be postponed until later this year – with the exact date to be determined over the coming weeks.
–Ashoka Globalizer Team– (posted April 16, 2010)
Cambio y Corto.
Cambio y Corto.
Javier González dice que es un educador millonario porque ha generado el valor de más de un millón de personas que han aprendido a leer con su método de alfabetización basado en el dominó, vamos, en aprender jugando o jugar aprendiendo (www.abcdespanol.com). Y este activo de más de un millón gana valor todos los días!, nos comenta orgulloso. Cuando hablas con este emprendedor social colombiano, reconocido por Ashoka y también por la Schwab Foundation, ves que cree en la proposición que nos plantea, en su dominó alfabetizador. Transmite entusiasmo a raudales, y está clarísimo que es un educador en piel de emprendedor. Ha dedicado buena parte de su vida a esta labor, y por lo que comentan sus socios en este emprendimiento, esposa e hijo, no tiene intención de detenerse aquí.
Ya hace algún tiempo, en su natal Colombia, Javier dio con esta idea cuando en partidas de dominó interminables, de esas que transcurren a fuego lento, en zonas rurales donde él desarrollaba su trabajo de campo, Javier solía perder una y otra vez en las partidas de dominó con personas analfabetas, que no sabían ni leer ni escribir, pero que sabían de estrategia y de dibujos numéricos. Y ahí, empieza a querer entender que tipo de conocimiento y maneras de aprender tenían estas personas analfabetas. Nos cita a Churchill con una frase lapidaria “me molesta que me enseñen, pero me gusta aprender” y a otros pedagogos sui generis como John Lennon, según su manera de ver las cosas. Es muy posible que las claves de la innovación educativa no se hallen dentro de las cuatro paredes de la escuela. En eso coincidimos.
A mi, lo que me llama más la atención de esta propuesta es que el conocimiento para encontrar la solución a los problemas que enfrentaban las comunidades más desfavorecidas ya se encontraba en ellas mismas. Este método de alfabetización ha tenido mucho éxito, sobre todo en América Central, desde Panamá hasta Guatemala, y ahora también con inmigrantes en Estados Unidos y aquí en España. Lo único que hizo, el educador Javier, y eso tiene un gran mérito, fue sistematizar, ordenar, priorizar, poner en blanco y negro un tipo de conocimiento que ya estaba en las mentes de esas personas analfabetas que le ganaban al domino. Muchas veces nos gastamos infinidad de recursos en traer propuestas externas, consultores externos, y todo tipo de inputs externos que vienen ya con la solución. Quizás lo más valioso en estos casos es la construcción conjunta de conocimiento, entre lo externo y lo interno, para producir una solución mucho más eficiente, eficaz, rentable, justa, o en definitiva, superior. Ahí precisamente está el gran hallazgo!
Esta conclusión me ha hecho recordar el caso de los profesores Jerry y Monique Sternin, de Tufts University, y el trabajo que realizan con su Positive Deviance Initiative (la desviación positiva). Su enfoque para la innovación social es un ejemplo claro de los cambios sociales que se pueden conseguir basados en el enfoque del diseño (“design thinking” en inglés). Los Sternins identifican “las desviaciones positivas” que se encuentran en aquellos grupitos de la comunidad que se comportan de maneras diferentes y con las cuales obtienen algún resultado deseable.
En 1990, los Sternins se encontraban en Vietnam trabajando para disminuir la desnutrición infantil en un área de unas 10.000 aldeas. En aquel momento, el 65% de los niños menores de 5 años padecían desnutrición, y la mayoría de los intentos que se llevaron a cabo incluían la donación de suplementos nutricionales por parte del gobierno. Pero, estos suplementos nutricionales nunca llegaban a tener un impacto real para la reducción de la tasa de desnutridos. A los Sternins, con la ayuda de Save the Children, se les ocurrió la iniciativa de monitorear a familias muy, muy pobres pero cuyos niños no estaban desnutridos. Los siguieron durante un tiempo, en sus casas, en las horas de comida, en sus hábitos cotidianos, y por sorpresa, hallaron que estas familias recogían unos caracoles en los campos de arroz que luego ponían a la comida de los pequeños. Para el resto de la comunidad, estos caracoles no eran comestibles ni tenían valor alguno. Había también otros hábitos alimenticios que también impactaban positivamente en la nutrición de los menores, como por ejemplo el dar de comer menos pero más a menudo a las niños. Con esta información, los Sternins prepararon toda una propuesta de formación sistematizada, incluyendo clases de nutrición y cocina, para la comunidad y con la ayuda de las familias “que desviaban positivamente.” El resto ya es historia. Los índices de desnutrición bajaron significativamente, sin más ayuda que el poner en orden un conocimiento que ya se hallaba localmente pero que debía ser asumido. Al final del primer año, el 80% de los 1.000 niños desnutridos que controlaban habían superado sus problemas de desnutrición, y este esfuerzo se había replicado en otras 14 zonas de Vietnam.
Moraleja: quizás nosotros no sabemos tanto, ni ellos tan poco. El ejemplo de los Sternins y del profesor González son dos ejemplos de cómo la desviación positiva y el “design thinking” hacen buen uso de la experiencia y el conocimiento de la gente para encontrar soluciones locales. Las soluciones están pero hay que ponerlas en valor, sistematizarlas, y devolverlas a la comunidad. Quizás como dice el pensador Hiroshi Tasaka “el futuro está en el pasado pero revivido con un nuevo valor.” Ahi está el millón!
Cambio y Corto.
Josep M. Miró es, como él mismo se presenta, un antropólogo, emprendedor, educador, agitador, observador de buenas y malas prácticas sobre cooperación y desarrollo, emprendedores sociales, innovación y RSE. Desde su blog y su actividad en Twitter podemos encontrar buena cantidad de información sobre innovación social.
- Te defines como un “Antropreneur”. En el diccionario no viene esa palabra… ni siquiera en Wikipedia…
Anthropreneur viene de juntar las palabras anthropologist y entrepreneur, es decir, un cruce entre antropólogo y emprendedor. Seguramente la palabra no existe, la verdad es que no lo sé, pero cuando me la comentó una antropóloga turca afincada en Estados Unidos, Lisa DiCarlo nueva ventana, pensé que definía muy bien cómo me sentía. Reúne dos conceptos que seguramente no mezclan muy bien: alguien que tiene un interés y preparación en lo social y las ciencias sociales, pero que a la vez no sólo le interesa el análisis de la realidad, sino intervenir en ella para solucionar problemas, temas, y tener una actitud hacia la acción.
Toda mi trayectoria ha sido un poco esto, una reconciliación de opuestos, lo teórico con lo práctico, la antropología y el management, un fuerte sentido de identidad catalana local con la necesidad de ser parte de una ciudadanía global. Todo esto hace que no estés ni aquí ni allá, que sea difícil el encasillamiento, o sentirte cómodo en los códigos que repiten lo más establecido de cada sector.
Sinceramente, pero, creo que ha llegado el momento de la hibridación, del mestizaje innovador que debe salir de juntar cosas que no mezclan. Por razones obvias, estamos ante el reto de la innovación, y no hay mejor manera de hacerlo que juntando a perspectivas diferentes que deben dialogar, a sectores diferentes. Una conversación entre convencidos no llega muy lejos, sirve para quejarse del otro, pero no para construir algo diferente.
A otro nivel, a mi modo de ver, en la refundación del sistema capitalista, hay que mezclar grandes dosis de humanismo con el imperativo del retorno. Las instituciones, empresas, ONGs que no entiendan que hay que producir un valor social, no tienen mucho futuro, se espera un retorno de ellas, una entrega de resultados concretos. De igual manera, aquellas instituciones que solo quieran maximizar las ganancias para sus accionistas, por encima de sus trabajadores y el medio donde operan, creo que tampoco van a estar entre nosotros por mucho tiempo, la sociedad ya no tolera este tipo de comportamiento irresponsable.
Yo en este tipo de planteamiento me siento muy cómodo. Es la hora de las empresas con valores, de las ONGs que actúan con extrema profesionalidad, y de una administración pública eficiente. A la larga, no sabremos qué es qué. De hecho, no importa qué forma legal tengan cada una. Lo que importa es que produzcan valor social, que el gato cace ratones, en definitiva.
- ¿Nos puedes hablar un poco sobre esta experiencia personal como antropólogo?
La verdad es que soy antropólogo por casualidad, quizás como tantas cosas en la vida. Yo estaba en Estados Unidos con perspectivas de hacer un doctorado pero no tenía financiamiento asegurado, hasta que una universidad me ofreció de cursar el doctorado con todos los gastos pagados, con lo cual no dudé en aceptar. De ahí, empecé a tener un interés real por América Latina, y sobretodo los Andes, donde he pasado estancias largas, entre campesinos quechua-hablantes en Bolivia, o en la colonial Lima. Ya finalizando mis estudios, me di cuenta que yo no iba a seguir en la universidad de una manera convencional. A mi no me interesaba escribir artículos e ir a conferencias pagadas para presentar ponencias, y luego reproducir un tipo de conocimiento algo alejado de la praxis.
Mi tesis doctoral es un estudio antropológico del sector ONG boliviano, que analiza las relaciones de poder que hay entre ONGs y los indígenas o campesinos a los cuales dice representar. Me quedé sin salida al final del análisis. Si las ONGs y la cooperación internacional tienden a reproducir esquemas de poder que tampoco producen muy buenos resultados que digamos, ¿entonces por dónde salir? Cuando empecé a leer sobre emprendedores sociales e innovación social vi que allí había una salida híbrida muy interesante de explorar, real, con valores, humanista, y que producía unos resultados excelentes. En esto estoy ahora.
También he trabajado en el ámbito de la interculturalidad. Fui el fundador y director de un centro de intercambio para estudiantes universitarios americanos que venían a Barcelona para conocer la ciudad, y mejorar sus competencias lingüísticas y culturales. Tuvimos mucho éxito, al cabo de 5 años, pasaban por nuestro programa más de 1.000 estudiantes al año. Aprendí mucho a gestionar equipos diversos, con un alto componente internacional, y un volumen importante de movimiento de personas, familias, universidades, profesores e inversión. La antropología me vino muy bien para la gestión de la diversidad.
- Tienes un blog muy interesante. ¿Cuáles son los temas que más te interesan y por qué escribes sobre ellos?
Me interesa todo aquello que se sale del rail, que es inter-sectorial, es decir, empresas responsables, ONGs que actúan con gestión empresarial, administraciones públicas que muestran actitudes emprendedoras, etc. También me interesan las alianzas intersectoriales entre lo público y lo privado. Los silos sectoriales ya no funcionan. Sus códigos tan cerrados nos han llevado a propuestas que no tienen futuro. Hay que mezclar para innovar.
Me interesa lo social, sobre todo. Pero lo social de ahora en adelante, tiene que ver con lo público, con la sociedad civil, y con las empresas. La creación de valor social se da de muchas maneras y en muchos sectores. No creamos valor social en ONGs ineficientes y en empresas irresponsables. En cambio, sí que lo hacemos cuando se da el humanismo y retorno, sea cual sea la forma legal. En este sentido la Responsabilidad Social, de las empresas, de las administraciones públicas, o de las ONGs, tiene mucho futuro. Todos tenemos que mostrar como gestionamos nuestra responsabilidad social frente a la sociedad, no sólo las empresas.
- En estos últimos años hemos visto cómo crece el interés por la innovación social. ¿Cuáles crees que son las causas?
La verdad es que no lo sé muy bien. Hace tiempo que me hago esta pregunta. Seguramente es una confluencia de cosas. A mi me parece que la principal es que no lo hemos hecho muy bien hasta ahora, nuestras propuestas ya no funcionan, y tenemos que buscar lo diferente, hay que innovar. Estas propuestas disruptivas suelen venir de la academia norteamericana, de los think tanks, y de ahí bebemos todos, nuestras escuelas de negocio, nuestras ONGs, nuestras administraciones. Se imparten cursos y se difunden las ideas.
Le podemos buscar una explicación más sociológica en el sentido que los recursos se están acabando, se está privatizando, que los inversores o filántropos están cansados ya de pagar y que buscan resolver problemas y retorno. Eso no me parece malo. Retornar a la sociedad lo que nos ha dado prestado me parece una actitud responsable y sostenible. No hay otro tema más imperativo que la sostenibilidad en este momento. Sostenibilidad económica, social, ambiental, cultural, etc.
Los que estábamos en el sector social teníamos cierta flexibilidad en la rendición de cuentas y nos creíamos con superioridad moral frente a otros. Nuestra accountability tenía deficiencias, ya estábamos haciendo el bien. Esto se está acabando. A partir de ahora, como cualquier otro sector tenemos que rendir cuentas, ser transparentes, y mostrar que tenemos un impacto real, si queremos tener apoyos de la sociedad. Y en este nuevo escenario, la innovación social nos viene muy bien, nos da luces por donde seguir.
- ¿Qué papel crees que va a jugar la “responsabilidad social” en el futuro?
A mi me parece que es la idea que más potencial tiene para re-fundar las bases de un sistema capitalista en decadencia, que muestra sus límites, y que debe re-inventarse. Cuanto más voy entrando en el tema de la RS, más potencial le veo, ya que no es una interpelación desde fuera, sino desde dentro del mismo sistema. La RS puede ser muchas cosas, depende del uso que hagamos de ella. Puede ser una cortina de humo para las relaciones públicas, o un verdadero ejercicio de transparencia y rendición de cuentas a la sociedad.
Como decía aquel proverbio chino de los ratones ciegos y el elefante, para el ratón cogido en la trompa, el elefante era como una manguera; para el ratón cogido en la pierna, el elefante era como un tronco; para el ratón cogido en la oreja, el elefante era como un abanico; y para el ratón cogido en la cola, el elefante era como una serpiente. De la RS puedes hacer el uso que quieras, pero en un futuro, aquellas empresas, instituciones, ONGs que mejor gestionen su responsabilidad social frente a la sociedad van a tener mayor capacidad de dialogo y mejores retornos. Los valores de la sociedad están cambiando. El humanismo y el retorno me parecen dos valores de futuro que encajan perfectamente en la Responsabilidad Social.
- ¿Cómo crees que va a influir la innovación social en los próximos años en y a las ONG?
Yo trabajo para que la innovación social llegue a las ONG, soy de los que pienso que algo debe cambiar en el sector de las ONGs. Las ONGs vamos a ir en la línea de la innovación social, no por convencimiento, sino porque no nos va a quedar otra, y por este motivo llegamos tarde a este tren. Tampoco hemos tomado el tren de las nuevas tecnologías de la manera que deberíamos haberlo tomado. Nuevas tecnologías e innovación van de la mano. Es una lástima que este sector sea tan conservador en cuanto a la innovación, a tomar riesgos, a las alianzas inter-sectoriales, a salirse de lo convencional. Pero las cosas están moviéndose. Incluso creo que la administración pública va por delante nuestro, se está dando cuenta que algo debe cambiar, y como las ONGs dependen en gran mayoría del financiamiento público, van a ir en esa dirección. A las ONGs nos ha salido la competencia de las empresas con responsabilidad social, las empresas sociales, los emprendedores sociales, etc. Todos ellos se toman la sostenibilidad o el desarrollo sostenible muy en serio y son modelos a seguir muy de cerca. Vamos a tener que cambiar, sí o sí, y los innovadores sociales nos muestran algunos de los caminos a seguir, son pioneros de avanzada. Mi blog, Cambio y Corto nueva ventana tiene precisamente el objetivo de promocionar y reflexionar sobre los emprendedores sociales y sus buenas o malas prácticas.
Cambio y Corto.
Hace tiempo que conozco a Jean Claude Rodríguez, fundador de las CAF, comunidades de auto-financiamiento, que no son otra cosa que grupos de auto-ayuda de inmigrantes aquí en Cataluña y en el resto de la península también, y que se organizan alrededor de micro-créditos que se otorgan entre ellos. He seguido su evolución y me gusta ver que ha salido adelante. Jean Claude es un emprendedor social donde los haya, “fellow” de Ashoka que no para de recibir reconocimiento por su labor entre personas de escasos recursos. Hace pocos meses, fue galardonado con el premio al mejor joven emprenedor creativo del mundo, en proclamarse ganador del premio Creative Young Entrepreneur Award (CYEA), otorgado en Turquía. Para ver como funciona una CAF, pulsa aquí.
Con Jean Claude hemos hablado de modelos de intervención en el ámbito social, de la posibilidad de escalar esas iniciativas que funcionan, de la necesidad imperiosa de buscar impacto a toda costa, y de que algo se está “cociendo” aquí en nuestra casa en cuanto a la innovación social. Han apareciendo recientemente en Cataluña múltiples propuestas sociales que se alejan de los canones establecidos, con un énfasis en la sostenibilidad poco común, y que hasta cierto punto son disruptivas con el status quo. La disrupción es una de las características de todo emprendedor social, en la medida en que ponen en tela de juicio el equilibrio existente, e intentan suplirlo con otro equilibrio que es mucho más óptimo.
En el caso de las CAF, la disrupción viene por el lado de cuestionar que los grupos de escasos recursos necesitan recursos EXTERNOS para poder satisfacer algunas necesidades básicas suyas o de sus familias. Las CAFs vienen a probar que estas personas ya cuentan, internamente, con ese capital económico pero también social, y que lo que necesitan es algo de coordinación, movilización y “know-how” para organizarse mejor y de manera sostenible.
En esta ocasión, Jean Claude me ha sorprendido por la claridad con la que habla sobre modelos, sin complejo alguno. Comenta que algunas personas son excelentes en la concepción de la idea, pero que quizás no saben como llevarla a escala. Él claramente admite que el modelo de las CAF fue desarrollado por otras personas, entre ellas Salomón Raydán de FUNDEFIR, otro emprendedor social de Ashoka, y que el mérito de Jean Claude ha sido adaptar la propuesta inicial a nuestro contexto, para personas inmigrantes, con unas necesidades concretas. A la vez, Jean Claude también está implicado en la expansión y adaptación de las CAFs en África y en otros lugares donde su visión y experiencia en gestión social son apreciadas. Para llevar a escala iniciativas que tienen impacto real y que pueden ser repetidas continuamente, uno debe tener en cuenta los procesos, las etapas, la sistematización, el DNA de la propuesta. O en otras palabras, hay una esencia que debe ser respetada mientras que otros aspectos sí que permiten la adaptación al contexto en cuestión.
Felicidades por los éxitos, Jean Claude, y espero que disfruten con la entrevista, por cierto, en tres partes, y disculpen por la calidad del sonido.
Cambio y Corto.