BLOG DE JOSEP M. MIRÓ, antropólogo, emprendedor, educador, agitador y observador de buenas y malas prácticas sobre cooperación al desarrollo, emprendedores sociales, innovación y responsabilidad social.
También, blog sobre EL CUARTO SECTOR, de experiencias híbridas y alianzas en la intersección de lo público, lo privado y lo social, para la creación de valor.
El cuarto sector, como INNOVACIÓN, debe instaurarse superando al viejo mundo de los tres sectores operando de manera aislada.
"Here's to the crazy ones. The misfits. The rebels. The trouble-makers. The round heads in the square holes. The ones who see things differently. They're not fond of rules, and they have no respect for the status-quo. You can quote them, disagree with them, glorify, or vilify them. But the only thing you can't do is ignore them. Because they change things. They push the human race forward. And while some may see them as the crazy ones, we see genius. Because the people who are crazy enough to think they can change the world, are the ones who do."
(Jack Kerouac)
"Reasonable people adapt themselves to the world. Unreasonable people attempt to adapt the world to themselves. All progress, therefore, depends on unreasonable people."
(George Bernard Shaw)
C.K. Prahalad, uno de los más grandes impulsores del concepto “negocios con la base de la pirámide“, pasó a mejor vida el viernes 16 de abril del 2010, a sus 68 años de edad.
Pocos hombres han caminado por este mundo con la visión de C.K. Prahalad, quien aseguraba desde hace años que Internet, los mercados emergentes y el acceso a la población pobre estaban generando una auténtica revolución en la economía global; una metamorfósis donde día a día aparecían nuevos competidores, que sin importar su dimensión, podían ganarle la partida a las multinacionales en un breve espacio de tiempo.
Para Prahalad, las compañías debían apostar por ese mercado conocido como “la base de la pirámide”, conformado por 4.000 millones de personas que disponen de menos de $1,500 dólares al año. Una aseveración ante la cual, las grandes empresas siempre habían respondido que no era su mercado.
A pesar del miope enfoque de los corporativos, Prahalad los retaba a descubrir cómo convertir a los pobres en consumidores, introduciéndolos en el mercado global.
Hoy en día, los programas de negocios inclusivos, las monumentales acciones de otro genio, Muhammad Yunus, los negocios inclusivos que varias compañías comienzan a ejecutar alrededor del mundo, los múltiples proyectos BoP (Bottom of Pyramid) como el Vodafone 150 o el mismo Nano de Tata Motors son una muestra clara que los conceptos de Prahalad eran correctos.
En alguna ocasión, uno de los editores de la revista TIME le preguntó cómo podía ser un hombre tan prolífico, a lo que Prahalad respondió: “Trabajo duro y trabajo rápido. Sin embargo, cuando termino un proyecto, me gusta moverme a otro nuevo y dejar el primero a mis colaboradores para que traten con él.”
C.K. Prahalad también vislumbró el tema de la reputación corporativa y el 2.0; así lo hizo cuando dijo “Nunca trates de manipular al cliente, si éste se da cuenta de que le están engañando, serán las nuevas tecnologías las que se conviertan en el peor enemigo de la empresa ya que, gracias a Internet, la noticia de una estafa puede estar en boca de medio mundo en cuestión de minutos.”
El trabajo de Prahalad, junto a Gary Hamel en la década de 1990, sobre el concepto de “competencias básicas” ganó el Premio McKinsey, y vendió el número más grande de reimpresiones en los más de 80 años de historia de su editor, la prestigiosa Harvard Business Review.
Independientemente de su extraordinario trabajo en estrategia corporativa, su obra más famosa fue “La fortuna en La Base de la Pirámide”, misma que revolucionó la manera de ver los negocios con los sectores socioeconómicos más bajos del planeta. “Si dejamos de pensar en los pobres como víctimas o como una carga y comenzamos a reconocerlos como persistentes y creativos empresarios y consumidores conscientes del valor, un entero nuevo mundo de oportunidades se abrirá.”
Jairam Varadaraj, Director de Equipos Elgi, y que fuera un estudiante del profesor Prahalad durante cuatro años en la Universidad de Michigan, lo describió como “increíblemente inteligente.” “Había un tremendo deseo en él de hacer realidad un cambio que pudiera tener un fuerte impacto en una gran parte de la gente.”
Los aportes de Prahalad han quedado grabados en las páginas de la historia del management y han encontrado un enorme eco en todos los rincones de la responsabilidad social.
Es indudable que un grande de los temas sociales ha partido… y hoy, la pirámide completa, y no sólo la base, le recuerda…
El Laboratorio Base de la Pirámide, organización afiliada a la Escuela de Superior de Comercio Internacional de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, acaba de hacer público su último informe sobre el potencial de la base de la pirámide (BdP) para las estrategias de internacionalización de la empresa catalana. Este es una iniciativa de la cual nos hicimos eco con anterioridad. La base de la pirámide, ese gran colectivo de personas que viven con menos de 2 dólares al día, y que constituyen un mercado de bienes y servicios aún por desarrollar.
Pablo Sánchez, uno de los investigadores del informe, economista de formación, se entusiasma hablando de los negocios inclusivos, de cómo las poblaciones de escasos recursos pueden participar en la co-creación o co-diseño de modelos de negocio que integran a los pobres como productores y/o como consumidores. A Pablo le gusta más hablar de negocios inclusivos. Para los detractores de la BdP, hay poco potencial liberador en la creación de mercados de consumo y endeudamiento. Hay que incorporar a los pobres en cadenas de valor, en la producción, el ahorro, en una palabra, en ganar dinero.
Entra de inmediato al debate ideológico. Sabe que la crítica más contundente viene por el lado de algunas ONGs: con la pobreza y la injusticia, no se negocia. El otro debate entre los que prefieren hablar de negocios inclusivos más que de negocios en la base de la pirámide lo ve más académico, con algún matiz. No se trata de hacer negocio de los pobres, nos comenta, sino con ellos en igualdad de derechos y responsabilidades. Para trabajar en la base de la pirámide se necesitan empresarios con valores, líderes empresariales que entiendan que el proceso de aprender cómo funcionan estos mercados es más largo. Pero es posible innovar y encontrar soluciones que crean valor y son rentables para ambas partes. El cortoplacismo y el retorno inmediato no se llevan muy bien con la sostenibilidad.
Las comunidades son muchas otras cosas, un entramado de relaciones forjado histórica y culturalmente, pero no hay duda que también son un mercado a tener en cuenta. Tradicionalmente, el sector público y las ONGs se han encargado de representarlas, mientras el sector privado ofrecía productos o servicios que, o bien no eran apropiados para estos contextos o bien estaban fuera de su alcance por precio. Ha reinado más el “technology push” promovido por los intereses de las empresas, que en la gran mayoría de casos, siguen sin comprender que el “customer pull” de las comunidades es una fuente de innovación y posibilidades. Las empresas que solo buscan retornos inmediatos no saben como poner en valor el capital social generado en procesos de co-creación.
Cuando las multinacionales quieren operar en la base de la pirámide tienden a reproducir lo que saben hacer, y les falta la humildad del “volver a aprender “ tan necesario en los procesos de co-creación. Para articularse a las comunidades, pueden apoyarse necesitan mediadores culturales, micro-emprendedores, personas que entienden los tempos del proceso de innovación en la BdP. Estos “lead-innovators” están en la vanguardia y ya han recorrido una buena parte del proceso creador. Cuando existe una agenda compartida y una buena articulación entre las necesidades de la comunidad y la empresa, sea o no una multinacional, se hace más difícil que haya competencia. Te ganaste la confianza y tienes las relaciones.
No podría estar más de acuerdo. Me salió el antropólogo que llevo dentro! ¿Aún no tiene usted un antropólogo en su empresa?
El pasado mes de diciembre, la Generalitat de Catalunya bajo el liderazgo de ACC10 y con el apoyo de la Agencia Catalana de Cooperació al Desenvolupament, organizó una primera jornada en Barcelona para presentar experiencias y oportunidades para las empresas catalanas de trabajar en los mercados de la llamada “base de la pirámide” (BdP) en países en vías de desarrollo. The Bottom of the Pyramid, ese gran mercado de 4 billones de personas que viven con escasos recursos al día, de 2 a 8 dólares. ACC10 tiene el mandato de ayudar en la internacionalización de la pime catalana y también de promover la innovación en las mismas. Internacionalización e innovación, dos ejes de actuación claves que están en la agenda de la competitividad de las empresas en un mundo globalizado.
La jornada se organizó para hacer público el informe “La base de la piràmide: Casos i perspectives a Catalunya” del Laboratorio Base de la Pirámide, adscrito a la Universitat Pompeu Fabra (ESCI). El documento recoge experiencias de algunas empresas catalanas que ya trabajan en la Be de Pe, por ejemplo, la empresa Nousol (www.nousol.com) que comercializa las mini placas solares ClickCells en Africa, y Vilas Anderson que a través de su Fundación Habitania promueve las viviendas sostenibles para la base de la pirámide (www.habitaniasocial.org).
Propuesta atrevida por parte de ACC10 la de lanzar una iniciativa “híbrida” que intenta combinar las necesidades de la pime catalana (innovar, internacionalizar y ser competitivos) con otros objetivos claramente sociales de mejorar la vida de las personas de escasos recursos. Interesante resultó contar entre los ponentes a los mismos empresarios y también a otras fundaciones y estudiosos del tema. La sala estaba llena de pequeños empresarios más que de representantes de ONGs o gente de la cooperación al desarrollo. La Be de Pe es una propuesta cuestionada desde algunas ONGs que no ven el potencial transformador de la misma para las poblaciones desfavorecidas, ya que solo se considera a los pobres como potenciales consumidores.
C. K. Prahalad, profesor indio de la Universidad de Michigan y promotor de la BdP, a partir de su libro The Fortune at the Bottom: Eradicating Poverty Through Profits, ya ha polemizado con otros académicos, precisamente sobre este mismo punto. Le recuerdan que el potencial de la BdP pasa por incluir a los pobres como productores, y no solo como consumidores.
En esta línea, tuvimos ocasión de escuchar a representantes de la Fundación Avina (Jordi Juanós), la GTZ alemana, el SNV holandés, y de ESADE (Alfred Vernis). Ellos pusieron énfasis en hablar de negocios inclusivos o mercados inclusivos más que de negocios en la Be de Pe. Un negocio inclusivo se caracteriza por incluir (valga la redundancia) a las personas de escasos recursos en toda la cadena de valor de una empresa, en calidad de proveedores, productores como de distribuidores. Este es un matiz que no es solo semántico o estético, sino que probablemente está relacionado con el tipo de problemática que queremos resolver: ¿el de la pime catalana, o el de la erradicación de la pobreza? Cada uno enfoca donde más le interesa, pero creo que ambas opciones coinciden en más cosas de las que difieren, y que aún hay mucho aprendizaje y camino por recorrer para que ésta sea una proposición win-win para todos. De hecho en la literatura especializada hay varias instituciones que usan ambas términos para referirse al mismo fenómeno.
Seguramente, como insiste Fernando Casado, Director Académico del Laboratorio Base de la Pirámide, estamos ante un cambio de paradigma frente al reto de la pobreza, donde las alianzas publico-privadas adquieren cada día mayor relevancia. No es posible que un solo sector, actor, lógica o manera de proceder pueda enfrentar un tema global de tal magnitud como la pobreza y la desigualdad.
David Minoves, Director General de Cooperació al Desenvolupament i Acció Humanitària de la Generalitat de Catalunya
Fernando Casado, Director Académico del Laboratorio Base de la Piramide
Alfred Vernis, Profesor de la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas de ESADE- España, visito Argentina este mes para el dictado del “Seminario Negocios Socialmente Inclusivos en las Organizaciones de la Sociedad Civil” organizado por la Universidad de San Andrés miembro de la red SEKN en Argentina y nos respondió algunas preguntas respecto a este concepto que cada año adquiere mas importancia para ayudar a la RSE. Los invito a compartir la entrevista:
Flo Segura: Negocios Inclusivos es RSE?
Alfred Vernis: Naturalmente que no, RSE no es lo mismo que Negocios Inclusivos. Cuando en la Social Enterprise Knowledge Network (SEKN) hablamos de negocios inclusivos estamos pensando en actividades de mercado que incluyen a los pobres en su cadena de valor, ya sea como proveedores, productores, trabajadores o clientes.
Flo Segura: Resúmanos cual es su opinión sobre el estado de evolución de los negocios socialmente inclusivos en España vs. Argentina. En que momento nos encontramos?
Alfred Vernis: Si me permites voy a traer un tercer país a colación. Es el caso de Inglaterra, que lleva a España muchos años de ventaja, están trabajando muchísimo estos temas, hay mucha gente que esta emprendiendo socialmente, y se han creado negocios inclusivos muy interesantes. En España estamos recién empezando a tomarnos el tema en serio, aunque hay personas que hace años que trabajan y en Argentina, hay mucha gente empujando y un potencial enorme, pero aun se esta muy retrasado. Por eso es importante el curso que hacemos en Buenos Aires los profesores de SEKN para apoyar a los emprendedores sociales que quieren empujar negocios inclusivos. Porque no olvidemos que el problema de Argentina es que el Estado y el resto de administraciones públicas no ayuda nada a este tipo de negocios, el entorno institucional en su conjunto no piensa en trabajar con los pobres.
En cambio en la UE desde hace años se están realizando leyes que faciliten la creación de puestos de trabajo para la inclusión social. Leyes, que dependiendo del país, otorgan una subvención por puesta de trabajo creado, que dependiendo de la discapacidad de la persona subvencionan la parte empresaria de la seguridad social, etc.
Flo Segura: Que ventajas tiene Argentina respecto a otros países de la región que actualmente no están siendo aprovechadas?
Alfred Vernis: En primer lugar el talento humano. Argentina tiene gente muy preparada, con capacidad de emprender, y algunos ya están emprendiendo socialmente con éxito. En segundo lugar creo que el territorio, Argentina tiene algo que otros países no tienen, territorio para poder desarrollar negocios de forma sostenible e inclusiva, este enorme potencial no se esta aprovechando. Tercero, Argentina es un gran laboratorio social donde existe una gran inequidad social. Hay proyectos sociales muy interesantes que necesitan encontrar dinero para crecer, el dinero existe, hay que propiciar que estos proyectos se conozcan y se desarrollen.
Flo Segura: Cuales son los desafíos más grandes que enfrentaran en la próxima década los emprendimientos sociales en las organizaciones empresariales?
Alfred Vernis- El reto mas grande son las personas, que piensen en emprender socialmente; nos falta gente que piense “out of the box”, los retos sociales son nuevas ideas. Yo siempre digo que nos hemos de acostumbrar pensar de forma diferente como solucionar los viejos retos sociales, y a pensar nuevas soluciones para los nuevos retos sociales.
Hay que intentar incorporar los negocios socialmente inclusivos en la cadena de valor porque contribuyen al Desarrollo Sustentable. Tomemos el ejemplo clásico de Anita Rodrick y The Body Shop. Rodrick y su equipo cuando nacieron nunca se enmarcaron dentro de la idea de RSE como todos los “gurús” de la RSE ahora dicen. Su idea era la de una empresa con principios éticos, que respetara el medio ambiente, que cuidará a sus empleados/as, que tuviera una relación justa con sus proveedores, etc. The Body Shop tenía en su cadena de valor muchos negocios inclusivos. Y ¿cómo lo consiguió? Los empleados/as de la empresa pensaban de una forma diferente, e incorporaban toda una serie de valores, y los traducían a la práctica.
Flo Segura: Cree usted que hay una nueva economía que se avecina, que tiene en cuenta aspectos mas humanos?
Alfred Vernis: No lo sé sinceramente. Algunos nos gustaría que esto sucediera, que todos los mortales que trabajan en diferentes empresas, o tienen la suya propia, o trabajan de forma independiente… se sintieran contentos con lo que hacen, y así su trabajo tenga sentido para ellos/as, para el planeta, para sus pares. Que el trabajo tenga un sentido en si mismo, no que sea un fin para ganar dinero.
Que la nueva economía que se avecina tenga en cuenta aspectos más humanos depende de todos nosotros. Pero me parece que aun falta. Volvemos a estar en un momento en que el péndulo (como en el Mayo del 68), pone énfasis en aspectos “humanistas” de la economía, pero el péndulo volverá oscilar de nuevo en la dirección opuesta si la crisis perdura. En definitiva, hay que ser optimista, utópico pero también realista, y hemos de cambiar bastantes cosas para construir una nueva economía.
Flo Segura: ¿Cuáles son los aspectos claves en el liderazgo de los negocios socialmente inclusivos en las organizaciones sociales?
Alfred Vernis: Necesitamos emprendedores y emprendedoras, con una visión empresarial, leyendo las necesidades del mercado y a partir de ir a innovar. Este aspecto sirve para todos los negocios, sean inclusivos o no. Pero especialmente en los negocios inclusivos hay que escuchar a las comunidades pobres, hay que entender sus necesidades y implicarlos a ellos/as en busca de soluciones viables económica, social y ecológicamente. Ejercer este liderazgo no es nada fácil, tienes que construir capital social y movilizarlo.
Flo Segura: No deberían los negocios socialmente inclusivos aplicar la RSE a sus propias organizaciones?
Alfred Vernis: Es que los negocios socialmente inclusivos, si son serios ya nacen con todas las componentes que tiene una organización responsable. Pero es que cualquier organización, por el mero hecho de existir, ya tiene que ser una organización socialmente responsable. Personalmente, siempre he pensado que este debate de la RSE es un debate de académicos. Las empresas son responsables, unas más que otras, y en unos países más que otros. Un grupo de personas que cada mañana piensa en como contaminar el medio ambiente, o en como engañar a sus proveedores, o como explotar a sus trabajadores,… (por citar tres ejemplos) nunca en la historia de la gestión se le ha llamado “empresa”. “Hacer empresa” es una cosa muy seria, y los empresarios/as de verdad en primer lugar saben que han de cumplir las leyes. Sería un debate muy amplio en el que ahora no podemos entrar, quizás en otra ocasión…
Flo Segura : Más del 90% del tejido empresarial de nuestros países proviene de Pequeñas y Medianas Empresas. Que debería marcar la diferencia entre los negocios socialmente inclusivos y ellas?
Alfred Vernis: En principio no deberia haber ninguna, porque lo primero en cualquier empresa es producir un producto y/o servicio que el mercado demande. La mayoría de negocios inclusivos son PYMES, la diferencia fundamental es que el emprendedor social no le mueve la generación de beneficio para el/ella y los accionistas, sino en primer lugar lo mueve el cumplir la misión social de la empresa. El beneficio es necesario, pero no es el motor de la empresa.
Conclusiones: Los emprendimientos sociales ayudan a la innovación social, a través de la aplicación de sus criterios a la dinámica de negocios, generando empresas de vanguardia. La retroalimentación del vínculo publico-privado enriquece, no solo a la empresa, sino también a la sociedad dando como resultado desarrollo sustentable en ambos sentidos, pero sin la decodificación de estos conceptos, difícil será salir de la discusión académica de la responsabilidad social, para hacer de esta una verdadera realidad.
mariaflorenciasegura.blogspot.com
Un ejemplo de negocios inclusivos
Sabbia Telecom, es una empresa de un mexicano que quiere llevar telefonía móvil a las áreas rurales de México y la tecnología hoy lo permite. A través de sistema wi fi existen teléfonos con tecnología IP y a través de ella te puedes comunicar con un área rural. Es un mercado interesantísimo. Para mayor información puede ver:
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Alfred Vernis es Doctor en Gestión Pública y No Lucrativa por la Robert F. Wagner School of Public Service (Univ. de Nueva York). Trabaja como profesor en los Institutos de Innovación Social (IIS) y de Gobernanza y Dirección Pública (IGDP) ESADE Business School (U.Ramon Llull). Actualmente forma parte del Consejo Social del Grupo INDITEX (ZARA).