BLOG DE JOSEP M. MIRÓ, antropólogo, emprendedor, educador, agitador y observador de buenas y malas prácticas sobre cooperación al desarrollo, emprendedores sociales, innovación y responsabilidad social.
También, blog sobre EL CUARTO SECTOR, de experiencias híbridas y alianzas en la intersección de lo público, lo privado y lo social, para la creación de valor.
El cuarto sector, como INNOVACIÓN, debe instaurarse superando al viejo mundo de los tres sectores operando de manera aislada.
"Here's to the crazy ones. The misfits. The rebels. The trouble-makers. The round heads in the square holes. The ones who see things differently. They're not fond of rules, and they have no respect for the status-quo. You can quote them, disagree with them, glorify, or vilify them. But the only thing you can't do is ignore them. Because they change things. They push the human race forward. And while some may see them as the crazy ones, we see genius. Because the people who are crazy enough to think they can change the world, are the ones who do."
(Jack Kerouac)
"Reasonable people adapt themselves to the world. Unreasonable people attempt to adapt the world to themselves. All progress, therefore, depends on unreasonable people."
(George Bernard Shaw)
Este estudio sobre Educación para la Sostenibilidad (de la Red Catalana de Investigación en Educación para la Sostenibilidad, www.edusost.cat) es especialmente relevante para cuestionar lo que solemos hacer o deberíamos hacer en Educación para el Desarrollo.
En un documento breve, de dos páginas, pero contundente en resultados, nos muestran estas conclusiones:
1. se pretende incidir en el eje valores-creencias-actitudes-comportamientos
2. el conocimiento ha crecido pero el comportamiento ciudadano no parece haber mejorado
3. existe una disrupcion en educacion ambiental-conducta ecologica responsable entre los niños y la etapa posterior de la juventud
4. la informacion y el conocimiento no garantizan un comportamiento adecuado ni coherente, ni cambian habitos ni rutinas
5. cuando se da una formacion especifica puede acabar generando un efecto rebote en el comportamiento
6. la transversalidad se muestra menos eficiente que la excepcionalidad en la formación
7. esto pone en cuestión el modelo de promocion de la sostenibilidad que se aplica en la escuela
8. es hora de una reflexion honesta y autocritica sobre contenidos y estrategias
Valdria la pena tener en cuenta lo que se plantea aquí. El café para todos no funciona y tampoco repetir una y otra vez mensajes cansados. Seguro que el debate está servido. Como camino a seguir yo apuntaría hacia el aprendizaje a través de la experiencia, a contrastar en propia piel, a sentir; es decir, a la excepcionalidad de la vivencia.
El primer sector, la administración y lo público; el segundo sector, la empresa y lo privado; el tercer sector, la sociedad civil y lo social. Así hemos tenido el panorama organizacional en el mundo desarrollado, dividido en silos, no precisamente comunicantes, bien definidos, cada cual a lo suyo y las cosas por su nombre. Pero ahora nos cuentan que ha salido un nuevo sector, el cuarto, que opera en la intersección de lo público, lo privado y lo social. Estas organizaciones tienen claridad de valores, y saben de la importancia de las colaboraciones para resolver problemas; en una palabra, son conscientes del potencial de las alianzas intersectoriales. Este concepto del cuarto sector está “en construcción” aún, pero se adapta muy bien a este mundo globalizado, comercialmente y culturalmente, en el contexto de un gran desarrollo de la información, la tecnología y los medios de transporte sin precedentes, y en una economía global interdependiente.
En este escenario, todos nosotros, como stakeholders de todo tipo de organizaciones que nos afectan y a los cuales “afectamos,” estamos mucho mejor informados y podemos ejercer nuestros valores y preferencias en múltiples dimensiones y niveles, cosa que antes era impensable. Pero, ante los graves problemas de nuestra era, como son la desigualdad, la pobreza, la injusticia, el deterioro del medio ambiente, crisis sistémicas en las finanzas, crisis de valores, de gobernabilidad, etc., se hace palpable que tenemos fallos estructurales a nivel organizacional, y que los silos o sectores de todo la vida deben evolucionar para acomodar las nuevas demandas de sus stakeholders. Para solucionar estos problemas, se requiere de un nuevo tipo de entidades que puedan crear, a la vez, valor económico, social y ambiental.
En este sentido, vemos que algunas empresas dedican ya buena parte de sus recursos a buscar beneficios sociales y ambientales, más allá de servir los intereses económicos de sus accionistas, mientras que las organizaciones de la sociedad civil e incluso algunas unidades de la administración van adoptando mecanismos de mercado y de generación de ingresos que eran exclusivos de la empresa. Las barreras entre sectores se vuelven más porosas o líquidas, y presenciamos una emergencia de formas organizacionales que convergen e integran métodos empresariales con objetivos sociales, y aparecen las organizaciones híbridas del cuarto sector. Así, en esencia, definimos el prototipo de organizaciones de este sector como aquel colectivo que persigue objetivos deseables para la sociedad usando los mecanismos de la empresa. El movimiento de los nuevos emprendedores sociales es una manifestación de esta convergencia de formas y objetivos desde el sector social, mientras que el interés por la responsabilidad social corporativa refleja el mismo tipo de convergencia, pero desde el sector empresarial.
Vamos a estar atentos para ver si esta tendencia se consolida con toda la fuerza que esperamos!
El Laboratorio Base de la Pirámide, organización afiliada a la Escuela de Superior de Comercio Internacional de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, acaba de hacer público su último informe sobre el potencial de la base de la pirámide (BdP) para las estrategias de internacionalización de la empresa catalana. Este es una iniciativa de la cual nos hicimos eco con anterioridad. La base de la pirámide, ese gran colectivo de personas que viven con menos de 2 dólares al día, y que constituyen un mercado de bienes y servicios aún por desarrollar.
Pablo Sánchez, uno de los investigadores del informe, economista de formación, se entusiasma hablando de los negocios inclusivos, de cómo las poblaciones de escasos recursos pueden participar en la co-creación o co-diseño de modelos de negocio que integran a los pobres como productores y/o como consumidores. A Pablo le gusta más hablar de negocios inclusivos. Para los detractores de la BdP, hay poco potencial liberador en la creación de mercados de consumo y endeudamiento. Hay que incorporar a los pobres en cadenas de valor, en la producción, el ahorro, en una palabra, en ganar dinero.
Entra de inmediato al debate ideológico. Sabe que la crítica más contundente viene por el lado de algunas ONGs: con la pobreza y la injusticia, no se negocia. El otro debate entre los que prefieren hablar de negocios inclusivos más que de negocios en la base de la pirámide lo ve más académico, con algún matiz. No se trata de hacer negocio de los pobres, nos comenta, sino con ellos en igualdad de derechos y responsabilidades. Para trabajar en la base de la pirámide se necesitan empresarios con valores, líderes empresariales que entiendan que el proceso de aprender cómo funcionan estos mercados es más largo. Pero es posible innovar y encontrar soluciones que crean valor y son rentables para ambas partes. El cortoplacismo y el retorno inmediato no se llevan muy bien con la sostenibilidad.
Las comunidades son muchas otras cosas, un entramado de relaciones forjado histórica y culturalmente, pero no hay duda que también son un mercado a tener en cuenta. Tradicionalmente, el sector público y las ONGs se han encargado de representarlas, mientras el sector privado ofrecía productos o servicios que, o bien no eran apropiados para estos contextos o bien estaban fuera de su alcance por precio. Ha reinado más el “technology push” promovido por los intereses de las empresas, que en la gran mayoría de casos, siguen sin comprender que el “customer pull” de las comunidades es una fuente de innovación y posibilidades. Las empresas que solo buscan retornos inmediatos no saben como poner en valor el capital social generado en procesos de co-creación.
Cuando las multinacionales quieren operar en la base de la pirámide tienden a reproducir lo que saben hacer, y les falta la humildad del “volver a aprender “ tan necesario en los procesos de co-creación. Para articularse a las comunidades, pueden apoyarse necesitan mediadores culturales, micro-emprendedores, personas que entienden los tempos del proceso de innovación en la BdP. Estos “lead-innovators” están en la vanguardia y ya han recorrido una buena parte del proceso creador. Cuando existe una agenda compartida y una buena articulación entre las necesidades de la comunidad y la empresa, sea o no una multinacional, se hace más difícil que haya competencia. Te ganaste la confianza y tienes las relaciones.
No podría estar más de acuerdo. Me salió el antropólogo que llevo dentro! ¿Aún no tiene usted un antropólogo en su empresa?
Victor Viñuales, director de la Fundación Ecología y desarrollo, y Carles Campuzano, diputado de CiU , explican en declaraciones a Diarioresponsable.com los motívos por lo que la Inversión Socialmente Responsable (ISR) ha irrumpido en la agenda de la Responsabilidad social de las Empresas (RSE).
ADEG Advising es un colectivo de 18 empresarios seniors del Gran Penedès que se juntaron hará unos cinco años para promocionar la figura del empresario ético. Un de los promotores del grupo, Marcel.lí Ferrer, que ya ronda los 70 años aunque en casa le han regalado un reloj que tiene 48 horas para que pueda con su ocupada agenda!, explica con pasión que la figura del empresario está desprestigiada en nuestra sociedad, y que si queremos que nuestra juventud se anime por la empresa, hay que prestigiar esta actividad desde la ética. En realidad, para Marcel.lí, el verdadero empresario siempre es ético y no harían falta mayores calificativos. Después pasa lo que pasa, y nos encontramos con todo tipo de perfiles.
Este equipo de empresarios seniors, socios del ADEG, crearon ADEG Advising para destinar unas buenas horas a promocionar la ética empresarial y la vocación del empresario ético a través de charlas en las escuelas locales. Todos usan el mismo discurso, un hilo conductor, unos powerpoints compartidos, para trasladar la misma idea a la sociedad. Necesitamos role-models de prestigio para que nuestros chavales se entusiasmen con la idea de emprender, de crear empresa, y riqueza. Han ido aprendiendo a medida que cambia su público. Adaptan el mensaje cuando hablan en el instituto, en la universidad o en la escuela primaria. En los institutos hablan de qué espera el empresario de aquellos que buscan trabajo, mientras que para la escuela primaria aún no lo tienen tan claro. Ahí es mucho más difícil, como entrar a las familias, como fomentar el espíritu emprendedor desde el hogar.
Igual que en el deporte, donde los iconos publicitarios del mundo del fútbol aparecen en pantalla una y otra vez para incrementar los deseos de los más jóvenes a ser futbolistas, en la empresa pasa lo mismo: cuanta más gente haya practicando, más posibilidades hay de que salgan empresarios y se cree riqueza para la sociedad. Nadie quiere imitar a nadie que no tenga un prestigio y un valor reconocido socialmente. En esta cruzada, lo importante es fomentar la vocación emprendedora que acaba en la creación de empresa. En el mundo educativo, hablar de qué es el trabajo, la formación, el dinero, la inversión, el valor añadido, el saber hacer, la demanda, la competitividad, o la fiscalidad puede ser un reto que se las trae!
Marcel.lí sabe que tiene un buen producto entre manos pero poco prestigiado. Nadie quiere ser empresario entre los jóvenes. No es casualidad que ADEG Advising sacara un decálogo que recoge de manera muy sintética los principios y valores de la ética empresarial. Han tenido tanto éxito con el decálogo que lo han traducido a varios idiomas, y es usado en el ámbito internacional por varios grupos de empresarios. Y es que la ética empresarial es un bien escaso y en demanda! Para Marcel.lí la empresa no-ética no tiene futuro, así de claro. Las empresas deben ser transparentes si quieren generar confianza. Las empresas que no valoren el trabajo en equipo y la creatividad compartida difícilmente van a sobrevivir.
Todos tenemos capacidad empresarial, igual que todos podemos ir en bicicleta. Hay que practicar y entrenar. Unos son Miguel Indurain o Bill Gates, y otros hacen bicicleta de montaña los domingos. Pero todos tenemos esa capacidad de emprender, pero hay que promocionar la cantera desde la posición de la ética.
Para tener más información sobre las actividades del ADEG y ADEG Advising, puedes ir a este post.